Adorni renunció al Gobierno pero se aferra al millonario sueldo de YPF: $93 millones por mes sin mover un dedo

El exjefe de Gabinete renunció acorralado por el escándalo patrimonial, pero mantiene en silencio su futuro en la petrolera. Si no deja el directorio de YPF, pasará a cobrar $93 millones por mes por apenas cuatro horas de reuniones, tal como ya lo hizo Guillermo Francos. El Gobierno ya mueve a Santilli para reemplazarlo, mientras la pregunta incómoda queda flotando: ¿Adorni se va del poder o se queda con la caja?


El exjefe de Gabinete presentó su renuncia este sábado, acorralado por un escándalo patrimonial que salpicó al Gobierno. Pero Adorni no dijo una sola palabra sobre su lugar en el directorio de YPF, donde ocupa la silla del Estado sin cobrar un peso… hasta ahora. Si decide no renunciar a la petrolera, pasará automáticamente a percibir $93 millones mensuales —954.000 dólares al año— por apenas cuatro horas de reuniones al mes. Es el mismo camino que ya recorrió Guillermo Francos, quien dejó la Jefatura y empezó a facturar millonarios honorarios. Mientras tanto, el gobierno ya evalúa a Diego Santilli como su reemplazo en ambos frentes. La pregunta es incómoda: ¿Adorni se va del poder o se queda con la caja?

Manuel Adorni presentó su renuncia como jefe de Gabinete este sábado, después de casi cuatro meses de escándalos, denuncias y un creciente cerco judicial que terminó por hacer insostenible su continuidad. El funcionario, que había llegado al cargo con el respaldo del presidente, se fue acorralado por las sospechas sobre su patrimonio personal, en un caso que ya tiene derivaciones políticas y penales.

Pero Adorni se fue sin dar explicaciones sobre un detalle que no es menor: su lugar en el directorio de YPF. Y ahí es donde el escándalo adquiere una dimensión económica que haría palidecer a cualquier crítica.

El sillón millonario: $93 millones por mes, cuatro horas de trabajo

Actualmente, Adorni ocupa la silla que representa al Estado nacional en el directorio de la petrolera. Durante su paso por la Jefatura de Gabinete, no percibió honorarios por esa función, al igual que sus antecesores Guillermo Francos y Nicolás Posse. Pero si el exfuncionario decide no renunciar a ese cargo, la música cambia por completo.

Según el balance 2026 aprobado por YPF, la remuneración promedio de un director asciende a $93 millones mensuales, lo que equivale a unos 954.000 dólares brutos al año. ¿Y cuánto trabajo exige ese sueldo? La actividad formal del directorio demanda, en promedio, apenas cuatro horas mensuales de reuniones.

Es decir, si Adorni se queda, pasará de no cobrar nada a embolsarse una fortuna mensual por un trabajo que, en términos horarios, equivale a una reunión de café por semana.

El antecedente Francos: el camino ya está trazado

El caso de Guillermo Francos es el espejo perfecto. Tras dejar la Jefatura de Gabinete, Francos comenzó a percibir honorarios como director de YPF y ya habría acumulado ingresos millonarios. Fuentes cercanas a la petrolera confirmaron que Francos pasó a cobrar regularmente, sin que mediara ningún tipo de cuestionamiento público.

Adorni podría seguir exactamente el mismo guión: renunciar al Gobierno pero quedarse en YPF, empezar a facturar y, de paso, seguir manteniendo un vínculo con el poder que le permita seguir operando en los pasillos de la política. Todo sin tener que rendir cuentas ante el Congreso ni someterse al escrutinio diario de la prensa.

El gobierno ya mueve fichas: Santilli en la mira

La otra posibilidad que maneja el Ejecutivo es que Adorni renuncie también a su función como director de YPF y el Estado designe un nuevo representante. En ese caso, el nombre que aparece con más fuerza es el de Diego Santilli, quien suena como el principal candidato a ocupar la Jefatura de Gabinete y, de paso, el sillón en la petrolera.

Santilli, actual diputado nacional y referente del PRO, cuenta con un perfil que combina lo técnico y lo político. Pero su eventual desembarco no hace más que confirmar una lógica que ya es moneda corriente: los cargos públicos se reparten entre los mismos nombres, y las petroleras siguen siendo un botín para los funcionarios de turno.

Un escándalo que no cierra

La renuncia de Adorni se produce en medio de un escándalo que no tiene un final feliz. Durante los últimos meses, el exjefe de Gabinete acumuló denuncias periodísticas y presentaciones judiciales por sus bienes personales, que incluían propiedades, vehículos de alta gama y movimientos financieros que no encontraban justificación en sus ingresos declarados.

El Gobierno intentó contener la situación, pero la presión política y mediática fue creciendo hasta que la permanencia de Adorni se volvió un problema mayor que su salida. Sin embargo, su futuro en YPF deja una pregunta incómoda: ¿el funcionario cuestionado se va del Gobierno o simplemente cambia de chequera?

Lo que viene: definiciones en las próximas horas

Con la renuncia formalizada, el Ejecutivo deberá definir rápidamente quién ocupará la Jefatura de Gabinete y, en paralelo, qué hará con la silla de Adorni en el directorio de YPF. La decisión no es menor, ya que la petrolera es una de las empresas más estratégicas del país y su directorio tiene injerencia directa en las políticas energéticas.

Si Adorni opta por quedarse y comenzar a cobrar los honorarios, el Gobierno deberá evaluar si respalda esa decisión o si, por el contrario, impulsa una renovación completa del representante estatal. La resolución se conocerá en los próximos días, cuando el nuevo jefe de Gabinete asuma formalmente y se defina el futuro del exfuncionario en la compañía.

Por ahora, Adorni no habló. Pero su silencio dice más que cualquier declaración.

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