La ministra de Energía de Tierra del Fuego, Gabriela Castillo, participó del Consejo Federal de Energía en la sede del CFI y cuestionó la falta de una mirada federal en la planificación de obras estratégicas. Advirtió que el interior del país queda relegado frente al AMBA, mientras las tarifas eléctricas registraron un incremento superior al 25% en el último mes por disposiciones del Gobierno Nacional. La funcionaria también recordó que su provincia se encuentra en “emergencia energética” y carece de interconexión entre sus propias ciudades.
Con la presencia de representantes de 21 provincias, el Consejo Federal de Energía sesionó esta semana en la sede del Consejo Federal de Inversiones (CFI) para debatir el rumbo de la planificación energética nacional. El encuentro, que reunió a equipos técnicos y funcionarios de todo el país, puso sobre la mesa una vieja grieta: la del interior contra el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) en el acceso a obras de infraestructura y en el impacto de los aumentos tarifarios.
La ministra de Energía de Tierra del Fuego, Gabriela Castillo, fue una de las voces más críticas. En su exposición, denunció que las decisiones del Gobierno Nacional privilegian sistemáticamente al AMBA, dejando al resto de las provincias sin obras estructurales clave para el desarrollo de la matriz energética.
“Hoy hay decisiones que favorecen al AMBA y el interior no está contemplado”
En diálogo con sus pares, Castillo fue contundente: “Hoy hay decisiones que se toman que favorecen al AMBA, con obras priorizadas que se exponían, donde el interior no está contemplado, obras estructurales que son muy importantes en la matriz de la Argentina”.
La funcionaria puso el foco en la desigualdad en el acceso a la infraestructura de alta tensión. Recordó que varias provincias productoras de energía no pueden siquiera incorporar su generación al sistema interconectado por la falta de líneas y estaciones transformadoras, lo que limita su capacidad de desarrollo productivo y las obliga a depender de fuentes más caras o a desperdiciar excedentes.
Emergencia energética en la Patagonia: la paradoja de Tierra del Fuego
Castillo puso sobre la mesa la situación particular de su provincia, que presenta una anomalía dentro del mapa energético argentino. “Somos una provincia en emergencia energética y no tenemos interconexión entre ciudad, hoy hasta el excedente de energía que puede tener Río Grande no puede llegar a Ushuaia”, explicó.
Esta falta de interconexión interna, sumada a la ausencia de un vínculo firme con el sistema nacional, obliga a Tierra del Fuego a generar toda su electricidad de forma aislada, mayoritariamente con centrales térmicas que queman gasoil y gas licuado, lo que la expone de lleno a las fluctuaciones de los precios internacionales de los combustibles.
El impacto de la Resolución 400 y el aumento tarifario del 25%
Durante la reunión, los equipos técnicos también analizaron la Resolución 400, que modifica las condiciones operativas de las empresas generadoras y distribuidoras. En el caso fueguino, donde el Estado provincial es el único generador y distribuidor, la medida no implica cambios sustanciales en la gestión cotidiana, pero sí en la lógica de costos que se traslada al usuario final.
Castillo fue clara respecto a las tarifas: los incrementos no responden a decisiones locales, sino a factores macroeconómicos y geopolíticos que escapan al control provincial. “Te dicen que el combustible tiene valor internacional y lo que pasó en el estrecho de Ormuz tiene impacto en Argentina en el precio del gas, aumenta el gas, aumenta la generación de energía porque tenemos térmica, y esa relación tiene un destinatario final que es el usuario”, explicó la ministra.
Y agregó un dato concreto: “Durante el último mes la tarifa para el usuario final aumentó más del 25% por disposiciones nacionales”. Se trata de un número que impacta de lleno en el bolsillo de los fueguinos, que ya arrastran un costo de vida elevado y una dependencia casi absoluta de la energía térmica.
El reclamo por financiamiento y la necesidad de un plan federal
A pesar del tono crítico, la ministra reconoció que la provincia acompaña la “transparencia de los costos reales de generación”, pero exigió que el Estado Nacional asuma su rol de compensar las brechas que genera la inequidad territorial. “El Estado Nacional debe financiar las brechas existentes para garantizar un desarrollo energético equilibrado”, sostuvo.
Castillo valoró la convocatoria del CFI y consideró que estos espacios son fundamentales para “poder generar un plan de desarrollo energético que permita acompañar el crecimiento productivo y la sostenibilidad a través del tiempo”. Sin embargo, dejó en claro que el plan debe tener una mirada federal real, y no limitarse a declaraciones de principios.
Próximos pasos: seguimiento en comisiones técnicas
El Consejo Federal de Energía acordó conformar mesas de trabajo técnicas para profundizar el análisis de la oferta y la demanda regional, así como para elaborar un documento con propuestas concretas que será elevado al Ministerio de Economía de la Nación. Las provincias del sur, encabezadas por Tierra del Fuego, adelantaron que insistirán en la necesidad de obras de interconexión y en la revisión del esquema de subsidios que, a su juicio, sigue concentrado en el AMBA.
Mientras tanto, los usuarios fueguinos ya sienten el impacto del 25% en sus facturas, y la ministra Castillo anticipó que seguirá planteando la situación en cada ámbito de discusión: “No podemos seguir siendo rehenes de decisiones que no contemplan nuestras realidades”, concluyó.