El intendente recorrió junto a Gustavo Melella el predio donde se construye la nueva central eléctrica. La obra contempla una inversión cercana a US$80 millones y una capacidad inicial de 40 MW, ampliable a 60 MW.
El intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, acompañó al gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, en una recorrida por el predio donde se construye la nueva usina eléctrica de Ushuaia, una obra que contempla una inversión cercana a los 80 millones de dólares y una capacidad inicial de generación de 40 MW, con posibilidad de ampliación hasta 60 MW.
Durante la visita, Vuoto destacó la importancia estratégica del proyecto y aseguró que la nueva infraestructura tendrá un impacto directo sobre las posibilidades de crecimiento de la ciudad.
“Esta inversión va a cambiar radicalmente la matriz energética”, afirmó el intendente.
Según explicó, la incorporación de nueva capacidad de generación permitirá acompañar el crecimiento urbano, ampliar la matriz productiva y generar condiciones para nuevos proyectos de infraestructura, barrios, emprendimientos turísticos e inversiones.
Vuoto: “Esto va a ser el futuro de los próximos 35 o 40 años”
El intendente vinculó directamente la disponibilidad energética con el futuro desarrollo de Ushuaia y sostuvo que resolver este problema resulta indispensable para pensar el crecimiento de la ciudad.
“Esto va a ser el futuro de los próximos 35 o 40 años de la ciudad”, sostuvo Vuoto.
En ese sentido, remarcó que sin una mayor disponibilidad de energía resulta difícil avanzar con nuevos proyectos.
“No podemos ampliar la matriz productiva, no podemos pensar en más barrios, no podemos pensar en más inversiones” sin contar con la energía necesaria, planteó.
La definición coloca a la nueva usina como una de las obras de infraestructura vinculadas a la planificación del crecimiento futuro de Ushuaia.
Articulación entre el Estado y el sector privado
Vuoto también destacó el trabajo realizado para concretar la iniciativa y la articulación entre el sector público y privado.
El intendente señaló que la obra adquiere especial relevancia en un contexto económico complejo, caracterizado —según planteó— por una reducción de los recursos disponibles para provincias y municipios.
“Esta es una inversión privada y el Estado ha estado con sus licitaciones”, señaló.
De esta manera, puso en valor el rol de las distintas áreas públicas que participaron del proceso y la inversión privada que permite llevar adelante el proyecto.
Una central de 40 MW, ampliable a 60 MW
La nueva central será desarrollada mediante una asociación entre Austral Petróleo, Gas y Electricidad S.A., de capitales chinos, y Terra Ignis S.A., de capitales locales.
La primera etapa contempla una potencia de generación de 40 MW, con posibilidad de ampliación hasta 60 MW.
La inversión prevista ronda los US$80 millones y el proyecto incluye el traslado e instalación de equipamiento de gran porte, entre turbinas, generadores, transformadores, estructuras metálicas y contenedores.
Llegaron 6.200 toneladas de equipamiento
El equipamiento arribó al Puerto de Ushuaia a bordo de un buque procedente de China y posteriormente comenzó su traslado hacia el predio donde se construye la nueva central, en inmediaciones del relleno sanitario y de la empresa Sanatorium.
El operativo comprende aproximadamente 6.200 toneladas de equipamiento, distribuidas en 1.840 bultos.
De acuerdo con la información difundida durante la recorrida, el despliegue logístico involucró a más de 600 personas y constituye uno de los operativos de estas características de mayor magnitud realizados en la provincia.
Melella: “Es la solución que la ciudad necesitaba”
El gobernador Gustavo Melella también destacó la importancia de la nueva infraestructura y sostuvo que permitirá ampliar la capacidad energética disponible para acompañar el crecimiento de Ushuaia.
“Es la solución que la ciudad necesitaba por mucho tiempo”, afirmó.
Melella explicó que la nueva usina permitirá que nuevos barrios puedan contar con energía y que comercios, hoteles y distintas actividades económicas continúen desarrollándose con una mayor capacidad energética.
El gobernador destacó además que se trata de una inversión superior a los 80 millones de dólares, realizada por capitales privados de origen chino asociados en el país.
También valoró el trabajo realizado por la Municipalidad de Ushuaia, la Aduana, empresas privadas, Vialidad, la Dirección Provincial de Obras y Servicios Sanitarios (DPOSS), el Ministerio de Energía, el Ministerio de Obras Públicas y las distintas áreas involucradas.
“Es un trabajo de todos”, remarcó Melella.
Energía, desarrollo y empleo
El gobernador sostuvo que el impacto de la nueva usina no se limitará a resolver una necesidad energética inmediata, sino que estará relacionado con las posibilidades de desarrollo de la ciudad.
“No hay energía, no hay desarrollo, no hay empleo. Y esta energía viene a potenciar a Ushuaia”, expresó.
La nueva central busca, de acuerdo con las autoridades, generar las condiciones necesarias para acompañar el crecimiento urbano, productivo y turístico de Ushuaia durante las próximas décadas.
La primera etapa tendrá 40 MW de potencia, con una ampliación posible hasta los 60 MW. El avance de la obra y su futura puesta en funcionamiento serán las próximas etapas para determinar cómo esa nueva capacidad se traduce efectivamente en mayor disponibilidad energética para la ciudad.