Tras los fuertes vientos que afectaron la ciudad, el funcionario explicó las medidas adoptadas para evitar la voladura de residuos, entre ellas la limpieza de laderas, la construcción de un talud de contención y la reorganización de los horarios de descarga. También se refirió a la habilitación de una nueva celda y al futuro del predio.
Ferreyra destacó los trabajos de mitigación en el relleno sanitario de Ushuaia: “La situación es totalmente diferente”
El secretario de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas de la Municipalidad de Ushuaia, David Ferreyra, brindó detalles sobre los trabajos de mitigación realizados en el relleno sanitario, luego de los episodios de voladura de residuos provocados por los fuertes vientos característicos de la ciudad.
En diálogo con Radio Provincia, Ferreyra explicó que el problema central radicaba en las “ventanas” de tiempo que existían entre la descarga de los residuos y las tareas de compactación y tapado con tierra por parte del personal de la empresa Agrotécnica Fueguina. “Cuando teníamos una ventana entre la descarga y la compactación se producían las voladuras”, señaló el funcionario.
Ante esta situación, se implementaron diversas medidas correctivas. “Trabajamos en el ajuste de los horarios contemplando, además, que se respeten los ya determinados para que los camiones no entren en cualquier momento”, indicó Ferreyra. Asimismo, se llevó adelante un operativo de limpieza exhaustivo: “Se hizo un trabajo muy complejo para recolectar los residuos que se volaron, se limpió la ladera del río y se levantó un talud de contención de unos tres metros de altura”.
Como resultado de estas acciones, Ferreyra aseguró que “hoy se puede apreciar que la situación es totalmente diferente a la de hace unos meses”. No obstante, aclaró que continúan monitoreando el predio y realizando ajustes cuando resulta necesario.
Auditoría y proyección a futuro
El secretario también informó que a fines del año pasado se realizó una auditoría en el relleno sanitario, la cual determinó que “en lo ambiental, lo legal y lo administrativo el relleno sanitario cumple con sus funciones”, aunque reconoció que existe “una mirada adversa sobre la cuestión paisajística”.
En cuanto a la planificación del espacio, Ferreyra recordó que la ubicación del relleno fue establecida en 1999. A partir de esa realidad, “la definición que tomamos es ir cerrando paulatinamente partes de la celda 247, que es la que está en uso, ya que se llegó a la altura autorizada para depositar residuos”.
Paralelamente, se avanza en la habilitación de una nueva celda, la número 223. “Estamos gestionando las audiencias necesarias con la Provincia para tener una devolución a las respuestas que enviamos tras las observaciones que hicieron en su momento”, explicó Ferreyra, y agregó que “tenemos aprobado el sistema de venteo, la geo membrana y la captación de líquidos lixiviados”.
El objetivo es diferenciar los tipos de residuos: en la nueva celda 223 se depositarán los residuos orgánicos domiciliarios, mientras que en la celda 247, hasta su cierre definitivo, se dispondrán los residuos de obra y de poda.
A esto se suma la evaluación de un sector lindero al predio actual. “Vamos a trabajar en un sector lindero en el que hay una gran franja de superficie, para determinar si técnicamente cumple con los requerimientos para incorporarla al relleno”, adelantó el funcionario.
Finalmente, Ferreyra valoró positivamente las perspectivas: “Si concretamos esto y sumamos la celda 223 vamos a tener varios años más de vida útil del espacio, y después habrá que determinar si hay algún otro sector en la ciudad para disponer como relleno sanitario”.