Ushuaia homenajea a Poncho, el heroico perro polar argentino que llegó al Polo Sur, con una escultura en el Paseo de Exploradores Antárticos

En el marco del 122° aniversario de la presencia argentina en la Antártida, la ciudad inauguró una escultura que recuerda a Poncho, el perro que participó en la histórica Operación 90° que alcanzó el Polo Sur en 1965.


En el marco de los 122 años de presencia ininterrumpida de Argentina en la Antártida, la Municipalidad de Ushuaia y el Museo Marítimo inauguraron este domingo una escultura en homenaje a Poncho, el heroico perro polar que formó parte de las expediciones argentinas más emblemáticas del siglo XX.

La obra fue descubierta en el Paseo de los Exploradores Antárticos, ubicado en el sector costero de la ciudad, y rinde tributo a este icónico can que integró, bajo el mando de Gustavo Giró Tapper, la Primera Expedición Invernal Antártica (1962) y la histórica Operación 90° (1965), primera expedición terrestre argentina en alcanzar el Polo Sur Geográfico.

Un hijo de la Base Esperanza

Poncho nació el 10 de abril de 1961 en la Base Antártica Esperanza, hijo de “Coca” y “Flecha”, dos perros que también formaban parte del plantel canino del Ejército Argentino en la Antártida. A lo largo de su servicio a la patria en el extremo sur, se convirtió en símbolo de las grandes gestas del continente blanco.

En 1973 fue trasladado a Ushuaia, donde vivió junto a la familia Giró hasta 1978, integrándose a la vida de la comunidad fueguina y transformándose en un emblema de la memoria antártica nacional.

“La historia de la Antártida se construyó con perros de trineo”

Durante el acto de inauguración, la secretaria de Turismo de Ushuaia, Viviana Manfredotti, expresó que “este 22 de febrero homenajeamos a un ser especial que dejó una huella indeleble en la historia de la presencia argentina en la Antártida, en nuestra ciudad y en el corazón de la familia Giró”.

La funcionaria destacó el rol fundamental de los perros polares en las expediciones al señalar que “si la patria continental americana se hizo a caballo, la historia de la Antártida se construyó con perros de trineo: con lealtad, con coraje y con esa fuerza silenciosa que empuja a avanzar aun en las condiciones más extremas”.

Manfredotti subrayó además el vínculo histórico entre Ushuaia y el continente blanco: “Ushuaia, antesala del gran mundo blanco, recibió a Poncho en su retiro y lo abrazó como propio. Esta escultura reafirma nuestra identidad antártica y renueva el compromiso con esa historia que también nos pertenece”.

Un homenaje que proyecta memoria

La ceremonia contó con la presencia de la familia Giró, así como de Carlos Pedro Vairo, director del Museo Marítimo del Presidio de Ushuaia, institución que colaboró en la concreción del homenaje.

Con esta inauguración, la ciudad del Fin del Mundo honra a Poncho, a la familia Giró y a quienes forjaron la presencia argentina en la Antártida, proyectando hacia las nuevas generaciones el espíritu pionero que caracteriza a Ushuaia y a la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, reafirmando su rol estratégico como puerta de entrada al continente blanco.

La escultura se suma a los atractivos del Paseo de los Exploradores Antárticos, un espacio que busca visibilizar las gestas y los protagonistas de la historia antártica argentina.

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