La provincia articula con la Región de Magallanes un plan para prevenir y responder a emergencias sísmicas. Incluirá diagnóstico de riesgos, nuevos protocolos y simulacros.
TIERRA DEL FUEGO Y CHILE FORTALECEN LA ALERTA SÍSMICA CON EL PROYECTO BINACIONAL “ZONA AUSTRAL RESILIENTE”
El Gobierno provincial, junto a la Región de Magallanes, desarrollará un sistema conjunto de prevención y respuesta ante terremotos y tsunamis. El proyecto fue seleccionado en una convocatoria de cooperación internacional y comenzará a ejecutarse en los próximos meses.
En un paso clave para la seguridad de la región austral, el Gobierno de Tierra del Fuego presentó oficialmente el proyecto binacional “Zona Austral Resiliente”, una iniciativa que permitirá fortalecer las capacidades de prevención, preparación y respuesta ante sismos y tsunamis mediante el trabajo articulado con Chile.
El proyecto, articulado entre la Secretaría de Protección Civil y la Secretaría de Malvinas, Antártida y Asuntos Internacionales, fue seleccionado en la “V Convocatoria de Proyectos de Cooperación Descentralizada Argentina–Chile 2025”, impulsada por la Agencia Chilena de Cooperación Internacional (AGCID) y la Cancillería argentina.
Líneas de acción concretas
En los próximos meses, se desarrollará una agenda de trabajo conjunta con la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, que incluirá:
- Un diagnóstico actualizado de amenazas sísmicas a nivel provincial.
- La revisión y fortalecimiento de protocolos de actuación ante emergencias.
- La implementación de simulacros piloto para mejorar la capacidad de respuesta en territorio.
“Transformar la cooperación en resultados concretos”
El secretario de Malvinas, Antártida y Asuntos Internacionales, Andrés Dachary, destacó el impacto directo del proyecto: “Esto nos permite transformar la cooperación en resultados concretos para la vida cotidiana de los fueguinos, mejorando nuestra preparación ante emergencias”.
Además, subrayó que “la construcción de una cultura de autoprotección requiere planificación, formación y simulacros, pero sobre todo trabajo conjunto entre gobiernos, instituciones y la comunidad”.
El proyecto representa un avance significativo en la gestión integral del riesgo en una zona geográfica con actividad sísmica relevante, asegurando que tanto las instituciones como la población estén mejor preparadas para enfrentar potenciales eventos naturales de gran magnitud.