La Secretaría de Cultura, junto a pueblos Yagán y Selk’nam, define reglas claras ante hallazgos fortuitos: prohíbe la exhibición pública y garantiza la reparación histórica.
Tierra del Fuego estableció este miércoles un protocolo pionero que regula la recuperación de restos humanos arqueológicos, priorizando el respeto a los pueblos originarios y la reparación histórica, con prohibición expresa de exhibición pública y plazos de 60 días para informes preliminares.
La Secretaría de Cultura, dependiente de la Agencia de Innovación, presentó el documento en el Museo del Fin del Mundo. El Protocolo de Recuperación de Restos Humanos Arqueológicos surge de un trabajo iniciado en 2025 junto a la Subsecretaría de Pueblos Originarios y el asesoramiento del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI).
El secretario de Cultura, Aureliano Rodríguez, explicó: “Buscamos tener reglas claras para accionar frente al hallazgo fortuito de restos humanos; poder determinar quién interviene, cómo se resguardan esos restos y cómo se respeta la Ley Nacional 25.517”.
Por su parte, la subsecretaria de Pueblos Originarios y Diversidades Culturales, Pamela Altamirano, enfatizó: “Este Protocolo es una política pública con enfoque de derechos humanos que reconoce a los pueblos indígenas como sujetos de derechos colectivos. Garantiza que los pueblos Yagán y Selk’nam tengan información y participación directa en cada hallazgo. Es una acción de reparación histórica”.
Puntos clave del protocolo:
- Intervención profesional: Solo antropólogos o arqueólogos habilitados podrán manipular los restos.
- Procedimiento ante hallazgos: El ciudadano debe avisar inmediatamente a Patrimonio o al Museo. Los profesionales evalúan el riesgo in situ junto a la Subsecretaría de Pueblos Originarios.
- Prohibición de exhibición: Queda totalmente vedada la muestra pública de restos humanos.
- Plazos: 60 días para informes preliminares, con coordinación obligatoria entre Cultura y Pueblos Originarios.
La presentación contó con referentes de comunidades originarias, fuerzas de seguridad, investigadores de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego y el CADIC-CONICET. Con esta herramienta, la provincia se alinea a estándares internacionales de derechos indígenas y avanza hacia un protocolo de restitución de restos humanos.