La Provincia, junto a YPF y Terra Ignis, impulsa un plan de abandono responsable de pozos sin productividad para ordenar la actividad, proteger el ambiente y optimizar la producción en yacimientos con potencial.
La Secretaría de Hidrocarburos de Tierra del Fuego supervisa un proceso planificado de cierre técnico de pozos hidrocarburíferos que ya cumplieron su vida útil, en el marco del acuerdo entre YPF y la empresa provincial Terra Ignis. La iniciativa apunta a ordenar la actividad productiva y avanzar en la remediación ambiental de pasivos históricos.
La directora de Fiscalización de las Operaciones Hidrocarburíferas, Ana Laura López, explicó que el abandono controlado es una etapa necesaria cuando un pozo deja de ser productivo. El objetivo es asegurar las instalaciones, evitar riesgos ambientales y redirigir recursos hacia yacimientos con potencial de mejora.
🔧 Cómo es el proceso de cierre técnico
El procedimiento incluye tareas de punzado, cementaciones y verificaciones técnicas para sellar el pozo en distintos niveles hasta su cierre definitivo en superficie. Según indicaron desde el área, se trata de un proceso controlado que garantiza el aislamiento total y condiciones ambientales seguras.
🌱 Producción y remediación ambiental
El plan contempla el cierre de 107 pozos sin productividad, mientras se evalúan y reactivan otros con posibilidades de desarrollo. Las tareas se realizan con empresas de servicio y mano de obra local, bajo la operación de YPF y la fiscalización permanente del Gobierno provincial.
Desde la Secretaría destacaron que el abandono responsable es clave para una actividad hidrocarburífera ordenada, segura y sostenible a largo plazo.