A pesar de la orden de Javier y Karina Milei de retirarlo, el pliego de la jueza obtuvo 44 votos positivos con el respaldo del peronismo. La jefa del bloque libertario justificó su postura como una “objeción de conciencia”.
Buenos Aires – En una sesión atravesada por la tensión y la interna oficialista, el Senado de la Nación aprobó este jueves por amplia mayoría el pliego de María Verónica Michelli para ocupar un cargo como jueza en el Tribunal Oral Federal Nº3 de La Plata. El resultado significó una derrota política para el presidente Javier Milei y su hermana Karina, quienes habían ordenado frenar la postulación por tratarse de la cuñada del periodista Hugo Alconada Mon.
La votación alcanzó 44 votos positivos, gracias al respaldo del bloque peronista y los sectores dialoguistas. En cambio, La Libertad Avanza votó en contra acatando la directiva de los hermanos Milei, mientras que la jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich, se abstuvo y argumentó una “objeción de conciencia”.
“Estoy convencida de que no se puede atribuir consecuencias disciplinarias a una persona por una relación familiar. La evaluación que hace el Senado es por los méritos”, sostuvo Bullrich. Y aclaró: “Siendo presidenta de este bloque me voy a abstener de votar, no comprometo a mi bloque. La objeción de conciencia es una postura individual”.
Otra voz que se “rebeló” contra la Casa Rosada fue la de la radical chaqueña Silvana Schneider, delfín del gobernador Leandro Zdero, mientras que el cordobés Luis Juez prefirió ausentarse.
Interna y denuncias de “deslealtad”
La sesión estuvo a punto de frenarse cuando, media hora antes del inicio, se incorporaron 23 pliegos al temario que no habían sido consensuados en la reunión de labor parlamentaria del día anterior. El acuerdo original había sido postergar una semana el tratamiento de Michelli para destrabar los cortocircuitos con el Poder Ejecutivo.
El jefe del bloque justicialista, José Mayans, disparó: “Es una vergüenza lo que están haciendo. Esto es atropellar en forma asquerosa el funcionamiento del parlamento, es una gran deslealtad parlamentaria. Tengan honor, no tengan olor a podrido”.
Su par Juliana Di Tullio cuestionó a la secretaria parlamentaria y al presidente de la Comisión de Acuerdos, el libertario Juan Carlos Pagotto, a quien acusó de retener el dictamen de Michelli. También apuntó contra Bullrich por hacer promesas en nombre de Karina Milei.
La vicepresidenta Victoria Villarruel, quien llegó tarde a la sesión por “dolor de cabeza”, desligó a la presidencia del conflicto y lanzó: “Hay que preguntarle a ella”, en clara alusión a Bullrich.
Finalmente, tras un cuarto intermedio, los bloques aprobaron un nuevo plan de labor que destrabó la sesión y permitió la votación de los 73 pliegos. El peronismo, sin embargo, votó en contra de dos designaciones puntuales: la de María Julia Sosa (secretaria del juez Julián Ercolini) y la de Emilio Rosatti, hijo del presidente de la Corte Suprema.