En el cierre de las sesiones extraordinarias, la Cámara Alta debate este jueves y viernes un paquete clave para el Gobierno. La reforma laboral busca su sanción definitiva, mientras avanza el proyecto de imputabilidad a los 14 años y el acuerdo Mercosur-UE.
El Senado de la Nación enfrenta una semana clave con el tratamiento de tres ejes fundamentales de la agenda oficialista: la sanción definitiva de la reforma laboral, la reducción de la edad de imputabilidad a 14 años y la aprobación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. En el final de las sesiones extraordinarias, el Gobierno busca llegar al 1° de marzo con señales concretas de avance legislativo.
La estrategia oficial para abordar este paquete de leyes sensibles obligó a dividir el cronograma en dos jornadas, sorteando las restricciones reglamentarias que exigen un plazo de siete días entre el dictamen y la votación en el recinto, a menos que se alcancen los dos tercios de los votos. Con ese límite, el oficialismo y los bloques dialoguistas acordaron sesionar el jueves y viernes para garantizar el tratamiento de los proyectos.
Jueves: agenda penal y pliegos clave
La sesión del jueves a las 11 tendrá como plato fuerte el debate del Régimen Penal Juvenil, cuyo punto más controvertido es la baja de la imputabilidad de 16 a 14 años. La iniciativa cuenta con el respaldo del PRO, sectores de la UCR y bloques provinciales, pero enfrenta un fuerte rechazo del interbloque peronista, que anticipó su voto negativo y advirtió sobre las consecuencias sociales de la medida.
Ese mismo día, la Cámara Alta también pondrá a consideración el pliego de Fernando Iglesias como embajador ante Bélgica y la Unión Europea, una potencial modificación de la Ley de Glaciares y varias designaciones pendientes para la Auditoría General de la Nación. El oficialismo aspira a consolidar una mayoría de al menos 37 senadores para sostener el ritmo de las votaciones.
Viernes: el turno de la reforma laboral y el acuerdo con Europa
La jornada del viernes estará reservada para la sanción definitiva de la reforma laboral, que regresa de Diputados tras la polémica eliminación del artículo 44, un gesto del oficialismo para calmar las resistencias dentro de sus propias filas y entre sus aliados. Desde el bloque libertario defendieron el proyecto en comisión, asegurando que “no fue un proceso cerrado” y que se escuchó a más de 1.500 organizaciones.
Simultáneamente, se llevará a cabo la votación del acuerdo comercial Mercosur-Unión Europea, un punto que la Casa Rosada considera central para su estrategia de apertura económica. Este tema expone divisiones incluso en sectores del peronismo federal, y su aprobación es vista como una señal clave hacia los mercados externos.
Contexto de tensión
El tratamiento de estas leyes se da en un clima de alta temperatura política y social. Tras el reciente paro general y las movilizaciones que terminaron con episodios de represión policial, la oposición ya anticipa que, de obtener luz verde, el debate sobre el alcance de las reformas continuará en el plano judicial y sindical.