Salario mínimo: empresarios ofrecen suba del 1,8% mientras el piso alcanza para cubrir apenas la mitad de la CBA

Las cámaras empresarias propusieron pasar de $376.800 a casi $379.000 en septiembre. Sindicatos reclamaron $939.000. El piso salarial alcanza para cubrir apenas la mitad de la Canasta Básica Alimentaria.


Los representantes de las cámaras empresarias ofrecieron una suba del 1,8% para el salario mínimo en septiembre y otro 1,7% mensual desde octubre hasta abril de 2027. La propuesta implica pasar de los $376.800 actuales a $379.103 en septiembre y llegar a $468.000 en abril del año que viene.

El ofrecimiento se realizó en el marco de la reunión del Consejo Nacional del Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), que se llevó a cabo de forma virtual bajo la órbita de la Secretaría de Trabajo de la Nación, a cargo de Julio Cordero.

Frente a esta propuesta, los representantes de la Confederación General del Trabajo (CGT) y de las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA) se retiraron de la reunión y dejaron la sesión sin quórum. Los gremios reclamaron un aumento que lleve el salario mínimo a $939.000 en septiembre, de modo de recuperar el poder adquisitivo que tenía antes del inicio del gobierno de Javier Milei.

Según los sindicatos, el salario mínimo debería luego evolucionar en base al Reporte de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central, para llegar en diciembre a $987.595.

La brecha entre la propuesta empresarial y el bolsillo de los trabajadores

La diferencia entre ambas posiciones es amplia. Mientras los empresarios ofrecieron un incremento de apenas $7.356 para septiembre, los sindicatos reclamaron un salto que ubique el piso salarial en casi $940.000.

El salario mínimo llega en la actualidad a los $376.800, es decir, menos de una cuarta parte del valor de la Canasta Básica Total (CBT) para una familia compuesta por dos adultos y dos niños, que marca el umbral por debajo del cual se cae en la pobreza.

Para recuperar el poder de compra que tenía en noviembre de 2023, antes del inicio de la gestión de Milei, el SMVM debería subir hasta los $955.000, es decir que debería pegar un salto del 154%, según cálculos de la CTA.

La propuesta empresarial, en cambio, mantiene el salario mínimo en un nivel que no alcanza para cubrir las necesidades básicas más elementales. Con el piso actual, una familia tipo necesita más de cuatro salarios mínimos para no caer en la pobreza.

“Es una vergüenza, así no hay acuerdo posible”

La reacción de los gremios fue inmediata. “Es una vergüenza, así no hay acuerdo posible”, definió ante la prensa uno de los referentes sindicales que participaron de la reunión.

Otro dirigente sindical se quejó: “Lo que hace el Gobierno es una parodia. Los empresarios proponen un valor insignificante. Como no pueden hacer desaparecer al Consejo del Salario los vacían de contenido, de su funcionamiento y luego termina decidiendo por decreto para que sea un índice de referencia para todas las discusiones salariales”.

Los representantes de los trabajadores también plantearon la necesidad de restablecer el salario social complementario y el programa Volver al Trabajo, dos instrumentos que habían sido eliminados o modificados desde el inicio de la gestión libertaria.

Salario mínimo licuado: cayó más del 40% desde diciembre de 2023

El último informe del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA) de la CTA reveló que, en lo que va de la gestión libertaria, el poder de compra del SMVM acumula una caída superior al 40%.

“El fuerte impacto inflacionario de los primeros meses provocó un retroceso inicial del 30% que no fue revertido; por el contrario, desde hace dos años se registran contracciones mensuales consecutivas”, advierte el informe.

Desde diciembre de 2023, cada vez que se reunió el Consejo Nacional del Salario Mínimo, el gobierno de Milei, ante la falta de acuerdo entre trabajadores y cámaras empresarias, laudó siempre con subas muy por debajo de la inflación y en línea con las propuestas empresariales.

De esta manera, el SMVM se encuentra en mínimos históricos que lo ubican incluso por debajo de los niveles que mostraba durante la crisis de la etapa final del gobierno de Mauricio Macri e incluso del registrado durante la pandemia.

Comparación con 2015 y con alimentos básicos: el impacto en el bolsillo

En la actualidad, “el poder adquisitivo del salario mínimo resulta 60% menor que el de 2015 y se ubica 20% por debajo de los niveles de la década de 1990”, señala el informe de CIFRA-CTA.

El documento propone una comparación con alimentos esenciales para dimensionar la caída del poder adquisitivo en el bolsillo de los trabajadores. Hace diez años, en junio de 2016, una hora de salario mínimo equivalía a un kilo de pan; hoy, con un valor horario de $1.839, se requieren dos horas y media de trabajo para comprar un kilo de pan.

La brecha es aún mayor en productos como la carne picada, donde se pasó de requerir dos horas de trabajo en 2016 a prácticamente seis horas en la actualidad.

La fuerte devaluación del SMVM se evidencia también en relación con los servicios. En 2016 se pagaba un viaje de ida y vuelta en subte con 15 minutos de trabajo percibiendo el SMVM; hoy, para pagar el mismo viaje sería necesario trabajar una hora y 41 minutos a ese salario.

Estas comparaciones muestran cómo la propuesta empresarial, que apenas ajusta el salario mínimo por encima de la inflación esperada, consolida un piso salarial que no alcanza para cubrir gastos básicos cotidianos.

La Canasta Básica y la pobreza: lo que alcanza y lo que no

En junio pasado, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para una familia compuesta por dos adultos y dos niños alcanzó los $690.000, mientras el SMVM sigue en $367.800, es decir que alcanza para cubrir apenas poco más de la mitad de la CBA.

En ese mismo mes se necesitaron más de cuatro SMVM para alcanzar la línea de pobreza de esa misma “familia tipo”, que se ubicó en $1,5 millones de pesos.

“Debido a su bajo nivel, el SMVM ha dejado de ser ejercer su función de piso salarial y de ser una referencia en el mercado laboral, como se evidencia en la comparación con los salarios efectivamente percibidos”, advierte el informe de CIFRA-CTA.

El documento recuerda que en junio de 2016 este piso equivalía al 37,2% del salario promedio registrado del sector privado; en la actualidad, representa apenas el 16,6% de dicha remuneración.

Esto significa que el salario mínimo, tal como lo proponen mantener las cámaras empresarias, queda cada vez más lejos de cumplir su función original: garantizar un ingreso básico que permita cubrir necesidades elementales y funcionar como referencia para el resto de las discusiones salariales.

Próximos pasos

Se espera que las partes vuelvan a reunirse por la tarde con la mediación de la Secretaría de Trabajo. Sin embargo, la distancia entre las posiciones es amplia y no hay señales de que haya un acercamiento en el corto plazo.

Desde que asumió Javier Milei nunca hubo acuerdo en el Consejo del Salario y la retribución mínima de referencia fue establecida siempre por decreto, incluso por debajo de lo poco que proponía el sector privado.

Los gremios ratificaron el plan de lucha y confirmaron que en los próximos días definirán los pasos a seguir.

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