Río Cullen: la Provincia explica el control del crudo

Tras la polémica por el buque que luego operó en Ushuaia bajo bandera del Reino Unido, el Gobierno fueguino detalló qué controla en la terminal Río Cullen y qué aspectos de la operación marítima quedan fuera de sus competencias.


La Secretaría de Hidrocarburos de Tierra del Fuego salió a explicar el alcance de los controles provinciales sobre las operaciones de carga de crudo realizadas desde la terminal marítima Río Cullen, luego de que trascendiera que un buque que posteriormente operó en el Puerto de Ushuaia navegaba bajo bandera del Reino Unido.

La secretaria de Hidrocarburos, Julieta Balderramas, sostuvo que la Provincia fiscaliza el volumen y el origen del petróleo producido en territorio fueguino, pero no interviene en la autorización de navegación ni en la documentación marítima de los buques.

El punto resulta central en medio de la controversia: la propia explicación oficial reconoce que existen distintos niveles de control sobre una operación que comienza con la producción y almacenamiento del crudo en Tierra del Fuego y termina con su despacho marítimo.

Qué controla la Provincia en Río Cullen

La carga del petróleo se realiza mediante una monoboya ubicada en el mar, en las inmediaciones de la costa y dentro de un área hidrocarburífera concesionada.

Los inspectores de la Secretaría de Hidrocarburos realizan sus tareas desde tierra. Entre sus funciones se encuentran la medición de los tanques de almacenamiento, la constatación de los volúmenes despachados y la posterior certificación del origen del crudo destinado a la exportación.

Balderramas explicó que “nuestra intervención está vinculada a la certificación en origen de los volúmenes de crudo que se exportan” y precisó que los agentes provinciales participan de la medición de los tanques y de la liquidación de los volúmenes efectivamente exportados.

La funcionaria remarcó que esa tarea no implica controlar el buque como embarcación.

La documentación previa al despacho

Antes de cada operación, las empresas deben presentar ante la Secretaría documentación que acredita que cuentan con autorización nacional para exportar.

También deben informar, mediante una declaración jurada, datos como el área productora, la empresa responsable, el volumen y la calidad del crudo, el comprador y el destino de la mercadería.

Con esa información se emite un certificado de origen provisorio.

Durante la carga, los fiscalizadores provinciales verifican desde tierra que el volumen declarado coincida con el crudo efectivamente transferido al buque.

El límite del control provincial

La delimitación de competencias es uno de los puntos centrales de la explicación oficial.

Balderramas afirmó: “Nuestros fiscalizadores participan de las maniobras de carga de buques desde tierra, constatando los volúmenes exportados” y aclaró que los agentes no suben a los buques tanque ni participan de las tareas vinculadas con la navegación.

Por esa razón, la Secretaría sostiene que no tiene acceso a la información relativa a la bandera, registro y documentación marítima de los buques.

Ese control, según la explicación oficial, corresponde a organismos nacionales vinculados con la navegación y el control marítimo en aguas argentinas.

El punto que abrió la controversia

La discusión se originó a partir de la identificación del pabellón británico del buque que posteriormente operó en Ushuaia.

La respuesta del Gobierno provincial busca, fundamentalmente, establecer una diferencia entre el control del recurso hidrocarburífero y el control de la embarcación.

“Es fundamental aclarar que la Provincia realiza controles con respecto a los hidrocarburos producidos en Tierra del Fuego, mientras que a otros organismos nacionales les corresponde el control de las embarcaciones y la navegación en aguas argentinas”, remarcó Balderramas.

La aclaración oficial, por lo tanto, no implica que la Provincia haya determinado si la operación marítima fue correcta o incorrecta respecto de la bandera del buque. Lo que establece es que, según el Gobierno fueguino, esa cuestión no forma parte de las competencias de la Secretaría de Hidrocarburos.

El Gobierno anuncia nuevas medidas

El episodio también abrió una discusión sobre los controles provinciales vinculados con la actividad hidrocarburífera.

El Ministerio de Energía informó que trabaja en medidas específicas para reforzar los mecanismos provinciales de protección de los recursos hidrocarburíferos y establecer criterios respecto de operaciones, servicios e infraestructura vinculados con buques que operen bajo pabellón del Reino Unido o de territorios dependientes.

Por ahora, sin embargo, no se conocen las medidas concretas.

Una definición que todavía está pendiente

El propio Gobierno provincial señaló que los alcances de esas medidas serán comunicados una vez finalizado el análisis jurídico y administrativo.

Ese punto será clave para determinar si la Provincia pretende ampliar sus mecanismos de control dentro del marco de sus competencias o establecer nuevas condiciones para determinadas operaciones vinculadas con infraestructura hidrocarburífera fueguina.

Lo que queda por responder

La explicación oficial permite precisar qué controla actualmente Tierra del Fuego, pero también deja abierta una cuestión política y administrativa: cómo actuará la Provincia frente a futuras operaciones vinculadas con embarcaciones que utilicen pabellones que generen controversias por razones de soberanía.

Por ahora, el Gobierno provincial sostiene que su responsabilidad se concentra en fiscalizar el crudo producido en Tierra del Fuego y certificar su origen y volumen, mientras que el control de los buques y la navegación corresponde a organismos nacionales.

La discusión, por lo tanto, no queda cerrada con la aclaración de la Secretaría de Hidrocarburos. El próximo paso será conocer qué medidas concretas adoptará el Ministerio de Energía y hasta dónde llegará el nuevo esquema de protección anunciado.

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