Rafael Nahuel: Desapareció la bala que lo mató

El proyectil que le causó la muerte al joven mapuche y las dos armas usadas por los oficiales no llegaron al Cuerpo de Investigaciones Fiscales que debía realizar la pericia.


El miércoles el Cuerpo de Investigaciones Fiscales (CIF) del Ministerio Público de la Provincia de Salta debía realizar la tercera pericia sobre el proyectil que le quitó la vida a Rafael Nahuel, pero esta prueba fundamental y las armas de los efectivos que actuaron en el operativo faltan luego de la pericia que realizó Gendarmería, quienes eran los encargados de custodiar la prueba.

La Cámara Federal de Apelaciones de General Roca había ordenado una tercera pericia luego de que las dos primeras resultaran contradictorias. La primera de ellas fue realizada por los prestigiosos peritos independientes de la Policía de Río Negro y había arrojado como resultado que el proyectil que mató al joven mapuche fue disparado del subfusil MP5 del Cabo Primero Francisco Javier Pintos, integrante del grupo Albatros de Prefectura Nacional, en noviembre de 2017.

A pesar de la contundencia de la pericia, el juez subrogante del Juzgado Federal de Bariloche que estaba a cargo de la causa, Gustavo Villanueva, ordenó un segundo informe y se lo encargó a la Gendarmería Nacional, una fuerza dependiente del ministerio de Seguridad que conducía Patricia Bullrich, quien siempre mantuvo una postura agresiva y parcial sobre este caso como el de Santiago Maldonado.

Sorprendentemente los peritos de Gendarmería no pudo determinar de qué arma salió el disparo letal, ante esto la Justicia Federal ordenó una tercera prueba pedida a principios de noviembre de 2019, pero este miércoles no se pudo realizar debido al faltante de los elementos que debían ser periciados.

El Ministerio Público de la Provincia de Salta dejaron asentado en un acta que se constató que entre las armas del grupo Albatros secuestradas tras el asesinato de Rafael Nahuel, no está el subfusil MP5 que portaba el cabo Pintos y ni el del Cabo Segundo Juan Ramón Obregón, ambos implicados como posibles autores del disparo.

Pero como un chiste de mal gusto tampoco fue incluido en el material enviado a Salta el proyectil extraído del cuerpo de Rafael Nahuel, pieza clave para realizar la comparación microscópica que podría determinar con qué arma fue disparado.

En estos momentos los abogados querellantes de la familia, Natalia Araya, y de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH), Sebastián Feudal, están analizando los pasos a seguir ante el escandaloso hecho y no descartan realizar una denuncia penal.

Por otro lado, los abogados de la familia de la víctima notificaron otra irregularidad mayúscula que es que el Ministerio Público del Juzgado Federal de Bariloche, encargados de llevar adelante la investigación, no habían enviado peritos.

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