El gobernador bonaerense apuntó contra el rumbo económico del Gobierno, cruzó a Luis Caputo por “no usar pilcha argentina” y advirtió que las políticas de la Casa Rosada ponen en riesgo a la clase media. “Es un corso a contramano del mundo”, sentenció.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, endureció su confrontación con la Casa Rosada y acusó al presidente Javier Milei de tener un objetivo “destructivo” para la Argentina: “Quiere convertir al país en Perú, donde no hay clase media”, disparó en una entrevista con el medio Cenital.
El mandatario bonaerense calificó al jefe de Estado como “caprichoso, dogmático y destructivo” por el rumbo económico implementado. Kicillof planteó que el modelo del oficialismo implica un retroceso hacia un esquema productivo primario. “Critican que el peronismo está viejo, pero lo que proponen es volver al modelo agroexportador”, afirmó, al tiempo que cuestionó la mirada “anacrónica” del desarrollo productivo que, según su visión, pregona el Presidente. “El problema es que Milei es un corso a contramano. Flaco, si nos querés llevar a la Conquista del Desierto…”, ironizó, en un intento por graficar lo que considera una desconexión con la realidad global actual, a la que definió como “proteccionista e industrialista” .
Críticas a Luis Caputo y la apertura de importaciones
En sus declaraciones, Kicillof también apuntó contra el ministro de Economía, Luis Caputo. El gobernador consideró “indignante” que el titular del Palacio de Hacienda “nunca haya usado una pilcha argentina” y le exigió que, en lugar de cuestionar a los productores locales, “se dedique a que la industria nacional sea eficiente y barata” .
Esta crítica se da en el marco de lo que Kicillof define como un contexto internacional adverso para las políticas de la Casa Rosada. “Vivimos en un mundo donde todos los países son proteccionistas, donde todos cuidan y quieren proteger hasta el último puesto de trabajo, y a nosotros nos tocó un presidente que quiere liquidar la industria”, había señalado en ocasiones anteriores, insistiendo en la idea de que Argentina avanza en sentido inverso a las tendencias globales .
“Plan de exterminio” y el riesgo para la clase media
El gobernador bonaerense profundizó su alerta sobre el impacto social de las medidas nacionales y denunció lo que calificó como un “plan de exterminio de la industria nacional”. Kicillof cuestionó la reacción del oficialismo frente a crisis sectoriales, como el caso de la empresa FATE. Según su visión, una situación de ese tipo “debería despertar una reacción para evitarlo”, pero denunció que, por el contrario, “desde el Gobierno se festeja” .
“Lo que está llevando adelante es mucho más que un industricidio, es directamente un plan de exterminio de la industria nacional, de la producción y de la soberanía tecnológica”, había manifestado previamente en el Congreso Productivo Bonaerense, donde cifró en más de 200 mil los puestos de trabajo formales perdidos desde el inicio de la gestión libertaria .
Finalmente, Kicillof insistió en que el principal riesgo del actual rumbo económico es el deterioro de la estructura social argentina. “La diferencia con la mayoría de los países de Latinoamérica era que acá había una clase media. Esa es la que está en juego”, concluyó, poniendo el foco en el corazón del electorado que considera más vulnerable a las políticas de ajuste .