El Ministerio de Relaciones Exteriores contrató a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa, dirigida por María Josefina Rouillet. Pese al vínculo matrimonial con el ministro, se activaron controles y se firmó un Pacto de Integridad. Hubo un solo oferente.
El Estado como cliente: $114 millones para la academia de la esposa de Sturzenegger
En una nueva muestra de cómo los vínculos personales en la cima del poder pueden traducirse en contratos millonarios, el Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto adjudicó un contrato por $114.044.133 (aproximadamente USD 78.000) a la Asociación Argentina de Cultura Inglesa (AACI) para capacitar en idioma inglés a 132 agentes de la Cancillería .
La particularidad del caso es que la directora ejecutiva de la entidad beneficiaria es María Josefina Rouillet, esposa del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger . Rouillet ocupa ese cargo desde al menos septiembre de 2020, mucho antes de que su marido asumiera como ministro, pero el negocio con el Estado llegó igual .

El “blindaje” del Pacto de Integridad: ¿sello de transparencia o coartada legal?
La contratación se realizó bajo la modalidad de Adjudicación Simple por Especialidad, una figura que permite contratar directamente cuando el servicio se considera específico y el oferente reúne condiciones particulares. Al momento de la apertura, se registró una única oferta: la de la AACI .
Dado el vínculo familiar, el expediente activó el procedimiento previsto en el Decreto 202/2017, que obliga a funcionarios y contratistas a declarar vínculos con autoridades nacionales . La Oficina Anticorrupción (OA) y la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) intervinieron y se exigió la firma de un Pacto de Integridad, un compromiso formal para prevenir sobornos y conflictos de interés .
La pregunta que surge es: ¿un papel firmado alcanza para disipar las dudas cuando un ministro del gabinete nacional tiene a su cónyuge facturándole millones al Estado? El propio decreto que se invoca para dar transparencia establece que los funcionarios deben “abstenerse de intervenir en todo asunto respecto al cual se encuentre comprendido en alguna de las causas de excusación” . La abstención de Sturzenegger es obligatoria, pero el negocio prospera igual.

Un antecedente incómodo: el contrato de 2024 sin pacto publicado
No es la primera vez que Cancillería contrata con la academia de Rouillet. En marzo de 2024, la AACI recibió $55.388.180 por un “curso de capacitación”, según registros del sistema COMPR.AR . A diferencia del trámite actual, en esa oportunidad no figura publicado un Pacto de Integridad en la documentación disponible .
El dato es relevante porque el vínculo familiar ya existía en 2024. Si entonces no se exigió el mismo mecanismo de control, cabe preguntarse si se trató de una omisión o de una aplicación discrecional de las normas de transparencia.

El negocio: 132 alumnos, clases en Retiro y pagos adelantados
El contrato 2026 tiene una duración de nueve meses, con opción de prórroga por otro período igual . El pliego detalla un cupo total de 132 agentes, distribuidos en cursos regulares (niveles Senior 3 a First Certificate) y talleres especializados para personal diplomático del ISEN .
Las clases serán presenciales en la sede de la AACI, en el exclusivo barrio porteño de Retiro (Suipacha 1333), con apoyo de plataforma virtual y materiales de Oxford y Cambridge . El esquema de pagos es generoso: permite a la entidad solicitar un adelanto de hasta el 40% del monto total una vez perfeccionado el contrato . El 60% restante se abonará en dos tramos contra resultados intermedios y finales.

La argumentación oficial: “único prestador”
En el expediente se justificó la contratación afirmando que la AACI era el “único prestador” capaz de garantizar la continuidad del programa por su trayectoria y antecedentes en capacitaciones similares dentro del Ministerio . Esa argumentación, sin embargo, choca con la realidad del mercado de enseñanza de inglés en Buenos Aires, donde decenas de instituciones (International House, Cultural Inglesa, Bell, centros universitarios) podrían ofrecer servicios equivalentes.

El silencio como respuesta
La Agencia Noticias Argentinas consultó al ministro Sturzenegger y a Cancillería sobre el vínculo declarado y la contratación. Al cierre de esta edición, no hubo respuesta oficial .
Mientras tanto, el negocio quedó firme. La Asociación Argentina de Cultura Inglesa, dirigida por la esposa del ministro de Desregulación, sumará en dos años más de $170 millones en contratos con Cancillería. La pregunta que queda flotando es si, en nombre de la desregulación, se está regulando demasiado bien el acceso de los familiares al presupuesto público.
Fuente: Agencia NA