El exfuncionario fueguino analizó en Radio Provincia la intervención del puerto, la crisis del GLP y el riesgo en el sistema eléctrico. Críticas a Cotto y al gobierno de Melella.
USHUAIA. – En una extensa entrevista en Radio Provincia Ushuaia, el exfuncionario y analista Moisés Solorza arremetió contra lo que definió como una “intromisión del Estado Nacional” en las competencias provinciales, tomando como eje la intervención del puerto de Ushuaia y la crítica situación del sector energético en Tierra del Fuego.
Solorza calificó de “escandalosa, artera y sesgada” la medida del gobierno nacional sobre el puerto, uno de los principales ingresos económicos y geopolíticos de la provincia. En este contexto, se refirió con dureza al senador nacional Agustín Cotto, a quien acusó de “cinismo e hipocresía” por justificar la intervención. “Debiera renunciar a su banca y representar a los porteños, porque no defiende los intereses de los fueguinos”, afirmó.
El analista vinculó esta acción con una “hoja de ruta” del gobierno de La Libertad Avanza para debilitar las estructuras provinciales, mencionando también el pedido de intervención a la Cooperativa Eléctrica de Río Grande por una deuda con CAMESA que ascendería a unos $2.000 millones. “El estado provincial tiene la obligación de intervenir y sanear el sistema completo, pero no lo hace, y eso deja la puerta abierta”, alertó.
Respecto a la crítica situación del gas embasado (GLP) y la quita de subsidios nacionales, Solorza fue contundente: “El gobernador [Gustavo Melella] se equivoca y se equivoca feo”. En lugar de afectar a los municipios, propuso que el Ejecutivo provincial debe exigir a las petroleras que operan en Tierra del Fuego –como TotalEnergies– que abastezcan el consumo interno a costo. “Tienen que judicializar los 48 millones de dólares que Camuzzi adeuda por obras no realizadas y modificar los contratos petroleros. La falta de creatividad y valentía se paga con el ajuste a la gente”, sostuvo.
Finalmente, Solorza hizo un llamado a la movilización ciudadana, en referencia al “abrazo simbólico” convocado para el viernes 6 en la Casa de Tierra del Fuego en Buenos Aires, y a las protestas gremiales en el puerto local. “Hay una respuesta social a este embate. Ganar una elección no legitima la barbarie de destruir lo construido”, concluyó.