La petrolera estatal acumula flujo de caja negativo por USD 2.081 millones en 2025. Vendió Profertil a una firma vinculada al Gobierno y expertos denuncian una estrategia para forzar su privatización.
El “Manual del Buen Vendedor” de Milei para YPF: Asfixiar, Desguazar y luego Privatizar
Los números oficiales de YPF para 2025 pintan un cuadro de derrumbe financiero que excede cualquier explicación de mercado. Bajo la gestión de Horacio Marín, designado por Javier Milei, la petrolera estatal acumula pérdidas, su deuda se dispara hacia los USD 11.000 millones y su flujo de caja libre es negativo en más de USD 2.000 millones. Para analistas y fuentes internas, no se trata de mala suerte, sino de la ejecución de un plan metódico: deteriorar la empresa para forzar y justificar su privatización total.
Los Números que Alarman (y que Alimentan el Relato)
- Pérdidas y Sangría: YPF cerró el tercer trimestre de 2025 con una pérdida de USD 198 millones y un flujo de caja operativo negativo de USD 759 millones. En los tres trimestres publicados, la sangría acumulada llega a USD 2.081 millones.
- Deuda por las Nubes: El pasivo financiero neto dio un salto alarmante, pasando de USD 6.800 millones en diciembre de 2024 a USD 9.595 millones en septiembre de 2025. Proyectando el último trimestre, fuentes internas estiman que podría cerrar el año rozando los USD 11.000 millones, casi duplicándose en un año.
- El “Éxito” del Relato Oficial: Estas cifras contrastan brutalmente con la narrativa de una “gestión exitosa” propagada por el Gobierno, que ahora usa precisamente este deterioro como argumento para hablar de “ineficiencia estatal”.
La Estrategia del Desguace: Vender la Gallina de los Huevos de Oro
Paralelamente al deterioro financiero, avanza una política de venta de activos estratégicos. El caso más emblemático es la venta del 50% de Profertil –una empresa con un EBITDA anual de unos USD 235 millones y clave para el mercado de fertilizantes– a la firma Adecoagro por USD 635 millones.
El dato político es grueso: Adecoagro está vinculada a Daniel González, una figura central del área energética del gobierno de Milei. “Se fumó Profertil para aguantar un año malo de precios y dejó hipotecado un activo estratégico”, ironizó un directivo de YPF a los medios. Es decir, se vende un negocio rentable y estratégico a un aliado, para tapar agujeros financieros que la misma gestión está creando.
La Acusación: Fabricar una Crisis para Vender Barato
Para economistas críticos, este combo es el manual de la “estrategia del shock” aplicado a una empresa estatal:
- Asfixia Financiera: Se limita su capacidad de inversión, se la carga de deuda y se gestiona para generar flujos negativos.
- Desmembramiento Patrimonial: Se venden “piezas sanas” (activos rentables) a precios de oportunidad, muchas veces a actores cercanos al poder, debilitando aún más el conjunto.
- Relato de Inviabilidad: Con la empresa debilitada, se publicitan sus números rojos como prueba “irrefutable” de que el Estado no puede gestionarla.
- Solución Final: Se ofrece la privatización como la única salida “racional”, justificando una venta acelerada y, presumiblemente, por debajo de su valor real.
La pregunta ya no es si quieren privatizar YPF, sino cómo están fabricando las condiciones para que sea inevitable y a su favor. El caso Profertil sería solo el primer capítulo de este manual.