26 septiembre, 2021

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México celebra consulta popular sobre juicio por corrupción a expresidentes

Los mexicanos votaron ayer una consulta popular para decidir si se investiga y enjuicia a cinco expresidentes por corrupción, aunque se anticipaba una baja concurrencia que podía dejarlo sin efectos legales.


La consulta, primera a nivel federal, es impulsada por el presidente Andrés López Obrador, y su partido de centroizquierda, Morena.

El titular del Instituto Nacional Electoral (INE), Lorenzo Córdova, dijo que la jornada transcurría en calma y que solo ocho de 57.000 mesas no fueron instaladas por decisión de las respectivas comunidades.

“La consulta popular contó con el 94,87% de las mesas receptoras instaladas”, detalló Córdova en conferencia de prensa.

Las urnas estaban abiertas hasta las 18 (las 20 en la Argentina) y el INE había anunciado la difusión de un conteo rápido para anoche.

Para que el resultado sea vinculante debían votar al menos 37,4 millones de personas (40% del padrón electoral).

El “sí” lograría hasta 90%, pero no tendría carácter legal porque “difícilmente se llegará al 30%” de participación”, señaló Roy Campos, director de la encuestadora Mitofsky.

La consulta, cuyos resultados definitivos se conocerán de 48 a 72 horas después de la votación, apunta hacia Carlos Salinas de Gortari (1988-94), Ernesto Zedillo (1994-2000), Vicente Fox (2000-06), Felipe Calderón (2006-12) y Enrique Peña Nieto (2012-18).

En México los exmandatarios pueden ser juzgados como cualquier ciudadano, pues pierden los fueros al dejar el poder.

Sin embargo, López Obrador argumenta que la consulta es necesaria porque contribuirá a la aplicación de justicia y fortalecerá la democracia participativa.

De todos modos, dijo que no votará, aduciendo que no quiere que el “conservadurismo hipócrita y corrupto” lo acuse de vengativo y porque es “de la idea de seguir adelante”.

“Tampoco quiero pasar a la historia como tapadera (…), la gente tiene que decidir”, sostiene.

López Obrador impulsó una reforma que permite someter a los presidentes a un referendo revocatorio cuando cumplan la mitad del mandato de seis años.

El gobernante, con una popularidad de 57% según Mitofsky, lo hará voluntariamente en 2022.

La pregunta propuesta por López Obrador, que considera la corrupción como el principal problema del país, citaba a sus cinco antecesores, pero la Suprema Corte la modificó al avalar el referéndum.

“Es poco sexy, ni los abogados la entendemos”, dijo a la agencia de noticias AFP la constitucionalista Paula Sofía Vázquez.

El enunciado reza: “¿Está de acuerdo o no en que se lleven a cabo las acciones pertinentes, con apego al marco constitucional y legal, para emprender un proceso de esclarecimiento de las decisiones políticas tomadas en los años pasados por los actores políticos, encaminado a garantizar la justicia y los derechos de las posibles víctimas?”.

Para Luis Carlos Ugalde, expresidente del Instituto Nacional Electoral (INE), si la fiscalía tiene elementos contra los exmandatarios no es necesario que “el pueblo te diga sí o no”.

“Esperar los resultados de una consulta es hacer de la justicia un circo político”, comentó a su vez José Miguel Vivanco, director regional de Human Rights Watch.

Pero para Omar García, estudiante de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa que el 26 de septiembre de 2014 atestiguó cómo 43 compañeros fueron detenidos por policías cómplices de narcotraficantes para luego ser desaparecidos, escuchar la “voz popular” es válido así no sea vinculante.

“El resultado no será determinante para que se haga justicia, pero sí impulsa a acabar con la impunidad”, señala García, quien promueve el “sí”.

Tras sufragar, el coordinador de Morena, Mario Delgado, afirmó que el objetivo es “terminar con la impunidad que representan los expresidentes”.

En tanto, el senador Félix Salgado, de Morena, dijo que la primera consulta popular en la historia del país “es un éxito para el pueblo de México”, y agregó: “Lo que me parece mal es que el INE no haya participado en la promoción de la consulta”.

Alegando falta de recursos, el INE realizó una modesta promoción del referendo. “Es falso que el INE no quiera la consulta”, asevero Córdova.

Instaló 57.000 urnas, frente a 160.000 de las elecciones legislativas y locales de junio pasado. López Obrador acusa al organismo de avalar “fraudes” en el pasado.

El mandatario llamó a tener presente en la consulta escándalos como el supuesto espionaje a opositores, periodistas y defensores de derechos humanos con el software Pegasus durante el gobierno de Peña Nieto, a quien vincula con los sobornos de la empresa constructora brasileña Odebrecht.

Además, acusa a Salinas de vender sectores estratégicos, como el telefónico, a “allegados”, y a Zedillo de “endeudar” al país al absorber una millonaria cartera vencida de los bancos tras la crisis de 1994.

A Fox, en tanto, lo responsabiliza de haber maniobrado para impedir su candidatura presidencial en 2006, y a Calderón de haber desatado un baño de sangre con su guerra antidrogas.