Pese a cerrar el primer semestre con superávit, el déficit registrado en junio y el criterio de cálculo acordado con el Fondo Monetario Internacional dejaron al Gobierno por debajo de la meta fiscal comprometida. La próxima revisión del organismo será clave para el futuro del programa económico.
El Gobierno nacional no alcanzó la meta fiscal comprometida con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para el primer semestre de 2026, según coinciden estimaciones privadas realizadas tras conocerse el resultado de las cuentas públicas de junio. Aunque el Ministerio de Economía informó que el período enero-junio cerró con superávit primario equivalente al 0,6% del Producto Bruto Interno (PBI) y un superávit financiero del 0,1% del PBI, el objetivo establecido en el acuerdo con el organismo internacional quedó incumplido bajo la metodología utilizada por el FMI.
El dato adquiere especial relevancia porque, hacia fines de julio, el país afrontará una nueva revisión técnica del programa firmado con el Fondo, instancia de la que depende un nuevo desembolso previsto en el acuerdo.
El déficit de junio modificó el escenario fiscal
El Ministerio de Economía informó que durante junio el Sector Público Nacional (SPN) registró un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1,024 billones.
Desde la cartera que conduce Luis Caputo explicaron que el resultado respondió principalmente a dos factores extraordinarios:
- El pago del medio aguinaldo a trabajadores del sector público, jubilados y pensionados.
- La postergación del vencimiento del Impuesto a las Ganancias para personas humanas desde junio hacia julio.
A pesar del rojo mensual, Economía destacó que el acumulado del semestre continuó mostrando superávit y defendió el rumbo del programa de equilibrio fiscal.
Por qué el FMI considera que la meta no se cumplió
La diferencia surge por la metodología utilizada para medir el resultado fiscal.
Mientras el Gobierno difundió el saldo acumulado incluyendo determinados ingresos extraordinarios, economistas privados recordaron que el FMI excluye recursos provenientes de privatizaciones y otras partidas no recurrentes al evaluar el cumplimiento de las metas acordadas.
Bajo ese criterio, el superávit primario quedó aproximadamente $574.000 millones por debajo del objetivo comprometido, por lo que Argentina no habría alcanzado la meta fiscal del segundo trimestre establecida en el programa vigente.
La explicación de Luis Caputo
Tras conocerse los datos oficiales, el ministro de Economía, Luis Caputo, atribuyó el resultado negativo de junio a decisiones administrativas y no a un deterioro estructural de las cuentas públicas.
“Esto es porque corrimos el vencimiento de Ganancias de personas humanas de junio a julio.”
El funcionario explicó que el cambio respondió a un pedido realizado por profesionales en ciencias económicas mientras se discuten modificaciones vinculadas al régimen de “Inocencia Fiscal”.
Se acerca una revisión decisiva con el Fondo Monetario
El incumplimiento de la meta fiscal agrega presión sobre la próxima misión técnica del FMI, prevista para fines de julio.
De acuerdo con analistas privados, el Gobierno deberá justificar el desvío y solicitar un waiver (dispensa) para que el incumplimiento no impida la continuidad del programa ni retrase el desembolso previsto, estimado en alrededor de US$680 millones.
El panorama, sin embargo, presenta un matiz favorable para el Ejecutivo: días antes trascendió que Argentina sí habría cumplido el objetivo de acumulación de reservas internacionales previsto para la revisión semestral, uno de los principales compromisos asumidos con el organismo.
El equilibrio fiscal sigue siendo el eje del programa económico
El equilibrio de las cuentas públicas continúa siendo uno de los pilares centrales de la política económica impulsada por el presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo.
Aunque el Gobierno sostiene que el superávit acumulado demuestra la continuidad del ajuste fiscal, el incumplimiento de la meta técnica con el FMI evidencia que la evaluación del organismo responde a parámetros distintos a los utilizados en la presentación oficial de los resultados.
La revisión prevista para fines de julio será determinante para conocer si el Fondo acepta las explicaciones del Ejecutivo, concede una dispensa por el desvío registrado y mantiene el cronograma de desembolsos contemplado en el acuerdo financiero vigente.