De la alergia de su hijo a un emprendimiento que alimenta con amor: la historia de Menú Kids RG en Río Grande

Sabrina y Juan convirtieron el miedo y las pruebas en la cocina en un proyecto que hoy ayuda a otras familias: Menú Kids RG, comidas caseras congeladas, libres de huevo y maní, pensadas para que ningún niño se quede sin disfrutar.


Amaro tenía apenas unos meses cuando su cuerpo dijo “no” al huevo. No fue un simple sarpullido. Fue una reacción alérgica severa que heló la sangre de sus padres, Sabrina y Juan. A partir de ese día, la cocina de su casa en Río Grande dejó de ser un lugar cualquiera: se convirtió en un laboratorio de amor, prueba y error.

“Al principio fue prueba y error. Había que aprender a cocinar de otra manera y encontrar opciones que fueran seguras para él”, recuerda Sabrina con la voz todavía teñida de esos días de incertidumbre.

Lo que hoy se llama Menú Kids RG nació de ese miedo. Y también de una determinación: que Amaro pudiera comer rico, sano y sin peligro. Que pudiera compartir una merienda con sus amigos, un cumpleaños, una milanesa como cualquier otro chico.

“Los niños no tienen la culpa de la patología que tienen. Lo importante es que puedan compartir y disfrutar como cualquier otro niño”, dice Sabrina, y en sus palabras se escucha no solo a una emprendedora, sino a una mamá.

Del aprendizaje doméstico a la necesidad de los demás

Sin trabajo en el sector petrolero y con una idea que venían madurando hace años, Juan dio el paso. “Nos dimos cuenta de que esto funcionaba cuando los clientes empezaron a volver y a comprar nuevamente. Ahí entendimos que estábamos cubriendo una necesidad real”, cuenta.

Porque lo que empezó como una solución para Amaro se transformó en un alivio para otras familias. Madres y padres que no tienen tiempo para cocinar todos los días, pero que tampoco quieren llenar la lonchera de sus hijos con ultraprocesados. O que también lidian con alergias y saben lo difícil que es encontrar algo rico, seguro y listo para calentar.

“Queríamos facilitar la vida cotidiana de las familias. Tener algo en el freezer, sacarlo, calentarlo y que siga siendo una comida casera”, explica Sabrina.

Harina de garbanzo, mucho amor y un freezer lleno de opciones

Hoy, Menú Kids RG ofrece muffins, mini budines, donas, cookies, alfajores, guisos, pasteles, empanadas, hamburguesas y sticks de pollo. Todo libre de huevo y maní. Todo pensado para que los chicos pidan repetir.

Uno de sus secretos más preciados: la harina de garbanzo como reemplazo del huevo en las milanesas y los sticks. Un descubrimiento que llegó después de noches de prueba, recetas que no salían y un hijo mirando con curiosidad desde la trona.

El boca a boca hizo el resto. Los pedidos anticipados crecieron. Las entregas en Río Grande se multiplicaron. Y lo que era un riesgo se convirtió en un emprendimiento real, con sabor a hogar.

Más que comida: una forma de incluir

Pero Menú Kids RG no vende sólo platos. Vende tranquilidad. Vuelve a contar la historia de una familia que no se rindió. Y ayuda a que otros niños con alergias no se sientan diferentes en una mesa compartida.

Hoy, Sabrina y Juan siguen cocinando con la misma dedicación que aquella primera vez. Solo que ahora, el freezer está siempre lleno y el teléfono no para de sonar. Los interesados pueden seguirlos en Instagram @menukidsrg, donde comparten novedades, promociones y, sobre todo, mucho corazón.

Porque esta no es solo una historia de negocios. Es la historia de cómo una dificultad puede transformarse en abrazos calientes, envueltos en papel manteca, listos para alimentar —y emocionar— a toda una comunidad.

Fuente; #3D Radio + 104.9

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