La canasta básica total (CBT) subió 2,6% en el mes y alcanzó los $464.228 por adulto equivalente. La indigencia, medida por la CBA, llegó a $212.949.
BUENOS AIRES. – El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) publicó su informe mensual de canastas básicas correspondiente a marzo de 2026, que arrojó números contundentes: una persona adulta necesitó $464.228 para no ser pobre (línea de pobreza por canasta básica total – CBT) y $212.949 para no caer en la indigencia (canasta básica alimentaria – CBA).
En un hogar tipo de 4 personas (dos adultos y dos menores), el ingreso mínimo necesario para no ser pobre ascendió a $1.434.464. Para una familia de 3 personas, el umbral fue de $1.142.000, y para una de 5 personas, de $1.508.740.
Evolución mensual e interanual
Durante marzo, la CBA (alimentos) aumentó 2,2% , mientras que la CBT (total) subió 2,6% , en ambos casos por debajo del IPC general del 3,4% registrado para el mismo mes.
A nivel interanual, la canasta alimentaria acumuló un incremento del 32,8% y la canasta total del 30,4%.
Acumulado 2026: presión en el primer trimestre
En apenas los primeros tres meses del año, la CBA acumuló un 11,6% de aumento y la CBT un 9,6%. Esto evidencia que el costo de subsistencia crece de forma constante y sostenida, tensionando fuertemente los ingresos de los hogares.
Qué mide cada canasta
- CBA (Canasta Básica Alimentaria) : mide exclusivamente el costo de alimentos básicos (pan, arroz, fideos, carne, pollo, leche, frutas, verduras, aceite, azúcar, yerba) diseñados para cubrir 2.750 calorías diarias. Determina la línea de indigencia.
- CBT (Canasta Básica Total) : se calcula ampliando la CBA con el “coeficiente de Engel” e incluye servicios, transporte, educación, vivienda y otros bienes no alimentarios. Determina la línea de pobreza.
Análisis: la CBT crece menos que el IPC
Un dato llamativo del informe es que la CBT aumentó por debajo del IPC general (2,6% vs 3,4%). Esto puede deberse a una menor presión en algunos bienes o a un retraso en la actualización de servicios incluidos en la canasta. Sin embargo, el problema estructural persiste: los ingresos de los hogares no crecen al mismo ritmo que las canastas.
Conclusión
El informe deja tres definiciones clave:
- Ser pobre en Argentina es cada vez más caro: los umbrales se actualizan mes a mes por encima de la capacidad de ahorro de la mayoría de los hogares.
- Los ingresos quedan rezagados frente a la evolución de las canastas básicas.
- La línea de pobreza ya supera ampliamente el millón de pesos en hogares tipo, consolidando un escenario de fuerte presión sobre el poder adquisitivo.