Ley de Tierras: el Gobierno presentó una nueva versión del proyecto para destrabar su tratamiento en el Senado

La Libertad Avanza introdujo una nueva versión de la reforma de la Ley de Tierras para intentar reunir el respaldo de bloques dialoguistas en el Senado. El oficialismo flexibilizó su propuesta sobre la compra de tierras por parte de extranjeros y busca tratarla esta semana.


El Gobierno nacional volvió a modificar el proyecto de reforma de la Ley de Tierras en un nuevo intento por conseguir los votos necesarios para aprobar una de las iniciativas centrales de su agenda legislativa. Luego de más de una decena de cambios en el texto original, La Libertad Avanza negoció nuevas modificaciones con bloques dialoguistas con el objetivo de llevar la iniciativa al recinto del Senado esta semana.

La principal discusión gira en torno al régimen que regula la compra de tierras rurales por parte de ciudadanos y empresas extranjeras. El proyecto original proponía eliminar las restricciones vigentes, pero la resistencia de legisladores aliados obligó al oficialismo a reformular esa propuesta para acercar posiciones.

El principal cambio: ya no elimina el límite, lo eleva

De acuerdo con las últimas negociaciones parlamentarias, el oficialismo abandonó la idea de eliminar completamente los topes a la propiedad extranjera de tierras rurales.

La nueva redacción mantiene un límite, aunque lo incrementa. La propuesta pasa de permitir un máximo del 15%, como establece la legislación vigente, a 25% de tierras rurales en manos extranjeras, uno de los puntos que surgió durante las conversaciones con los bloques dialoguistas para intentar garantizar la aprobación del proyecto.

Este cambio busca reducir las resistencias políticas sin alterar, según el Gobierno, el espíritu de la iniciativa, que forma parte del proyecto denominado Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsado por el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado.

Un proyecto con numerosas modificaciones

La reforma tuvo un recorrido legislativo complejo. Desde su ingreso al Senado a fines de marzo, el texto sufrió sucesivas modificaciones para incorporar observaciones de distintos bloques.

Las diferencias internas y la falta de consensos obligaron al oficialismo a postergar varias veces el debate. Distintas versiones periodísticas señalan que el proyecto ya acumula más de 15 redacciones diferentes, reflejando las dificultades para alcanzar una mayoría en la Cámara alta.

El tratamiento previsto originalmente para julio debió postergarse luego de que La Libertad Avanza no lograra reunir los votos suficientes, por lo que la discusión fue diferida mientras continuaban las negociaciones parlamentarias.

Qué busca el oficialismo

El Gobierno sostiene que la reforma apunta a reforzar la protección del derecho de propiedad y brindar mayor seguridad jurídica para las inversiones.

Sin embargo, el capítulo referido a la compra de tierras por parte de extranjeros continúa siendo el aspecto más controvertido de la iniciativa y el que concentra la mayor parte de las diferencias entre oficialismo, oposición y bloques dialoguistas.

Mientras el Ejecutivo procura alcanzar un acuerdo que permita avanzar con la media sanción, distintos sectores políticos mantienen cuestionamientos sobre el impacto que podría tener una flexibilización del régimen vigente en materia de soberanía territorial y control de recursos estratégicos.

Con este nuevo borrador, el oficialismo apuesta a destrabar un proyecto considerado prioritario dentro de su agenda parlamentaria, aunque el resultado dependerá del respaldo que finalmente logre reunir en el Senado durante la sesión prevista para esta semana.

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