26 septiembre, 2021

Paralelo/54

Portal de noticias online

La viuda del presidente asesinado de Haití considera presentarse a elecciones

Martine Etthiene, viuda del presidente haitiano Jovenel Moise y herida durante el ataque en el cual murió su esposo por 12 disparos, considera seriamente presentarse a elecciones, para defender la visión de cambio y desarrollo impulsada por el exmandatario, aseguró en una entrevista publicada hoy.


“El presidente Jovenel tuvo una visión y los haitianos no vamos a dejar que muera”, dijo Etthiene al diario estadounidense The New York Times en sus primeras declaraciones tras el magnicidio.

El miércoles pasado, Etthiene regresó junto a sus hijos a Estados Unidos para someterse a una operación en el brazo, en el cual recibió un disparo durante la fatídica madrugada del 7 de julio.

“Lo único que vi antes de que lo mataran fueron sus botas”, narró al diario la mujer, que espera se haga justicia a su esposo, aunque sugirió que la investigación de las autoridades nacionales aún no está tras la pista del verdadero cerebro de la operación.

Etthiene contó que los asesinos solo hablaban español entre ellos, que la dieron por muerta mientras yacía junto a su cama, sin poder respirar y con la boca llena de sangre, y que “estaban buscando algo en el cuarto y lo encontraron”.

Uno de ellos le pisó los pies, y otro le pasó una linterna por los ojos.

Poco antes del ataque corrió a esconder a sus hijos en el baño, la única habitación de la casa sin ventanas, y confirmó que Moise llamó a Dimitri Hérard y Jean Laguel Civil, responsables de seguridad presidencial, en cuanto escucharon los primeros disparos fuera de la vivienda, según recogió la agencia de noticias Sputnik.

“Quisiera que capturen a la gente que hizo esto o si no van a matar a todos los presidentes que asuman el poder”, dijo Etthiene.

“Ya lo hicieron una vez. Lo van a volver a hacer”, concluyó quien considera postularse a la Presidencia una vez que se someta a más cirugías en su brazo herido.

Además, cuestionó lo qué sucedió con la guardia de entre 30 y 50 hombres que custodiaban la residencia cuando estaba presente el jefe de Estado, y señaló nuevamente a “los oligarcas”, en especial a quienes vieron interrumpidos sus negocios tras el arribo a la Presidencia de su esposo, un empresario bananero.

Entre ellos citó a Reginald Boulos, aunque no lo acusó directamente de ordenar el crimen. En otra entrevista, este empresario negó cualquier vínculo con el magnicidio.