21 enero, 2022

Paralelo/54

Portal de noticias online

Johnson va al Parlamento en la cuerda floja por fiesta durante el confinamiento por Covid

El primer ministro británico, Boris Johnson, comparecerá hoy ante el Parlamento asediado por acusaciones de que participó de una fiesta en los jardines de su residencia oficial en mayo de 2020 durante el primer confinamiento por coronavirus en el Reino Unido.


Medios publicaron esta semana un correo electrónico en el que el secretario privado del premier, Martin Reynolds invitaba a unas 100 personas tomar unos tragos en el jardín del número 10 de la calle Downing Street de Londres, residencia oficial del jefe de Gobierno.

La comparecencia de Johnson ante el Parlamento será su primera aparición pública desde que surgieron los detalles del evento.

El primer ministro no ha dicho hasta ahora decir si asistió a la reunión, pero testigos le dijeron a la británica emisora pública BBC que tanto él como su esposa Carrie estaban entre las personas que fueron invitadas.

Parlamentarios de su Partido Conservador que han estado hablando con algunos de los principales medios británicos advirtieron que la posición de Johnson puede ser “totalmente insostenible” si se descubre que participó de esa reunión.

La Policía Metropolitana dijo ayer que pidió información para iniciar una investigación sobre posibles infracciones del coronavirus en Downing Street el 20 de mayo de 2020.

Según los medios británicos, más de 10 parlamentarios conservadores han criticado públicamente la reunión, mientras que otros directamente han exigido la renuncia de Johnson.

En ese sentido, el líder conservador escocés, Douglas Ross, dijo anoche que Johnson debería renunciar si se descubre que ha engañado al público.

Ross admitió ante el Parlamento escocés que estaba “furioso” ya que el líder conservador aún no negaba haber asistido al evento.

“Estoy enojado. Creo que eso refleja lo que la gente de Escocia y el Reino Unido sienten en este momento”, afirmó.

También el líder de los Liberales Demócratas, Ed Davey, pidió su renuncia, alegando que millones de personas obedecieron las reglas del confinamiento a un costo personal enorme.

“Se perdieron entierros, cancelaron casamientos y se despidieron de seres queridos moribundos en videollamadas, algunos el mismo día en que se organizó ilegalmente una fiesta en el jardín” de la residencia del primer ministro, dijo.

Mientras que la líder adjunta del Partido Laborista, Angela Rayner, dijo ayer que si él estuvo allí y mintió al respecto, su posición es “insostenible”.

Según Rayner, ahora tiene la oportunidad de sincerarse ante el público británico, que está devastado por estas acusaciones.

Una encuesta de la consultora Yougov mostró que el 56% de los británicos creen que Johnson debería renunciar.

Mientras que otra encuesta realizada por la consultora Savanta ComRes, reveló que el 66% de los adultos del Reino Unido cree que ha llegado el momento de que dimita.