El Gobierno de Tierra del Fuego cuestionó en la CAAE decisiones que, según planteó, reducen procesos productivos y afectan puestos de trabajo. También defendió la continuidad de Sueño Fueguino y reclamó nuevas alternativas para la industria.
El Gobierno de Tierra del Fuego rechazó nuevas decisiones vinculadas al régimen industrial fueguino durante una reunión de la Comisión del Área Aduanera Especial (CAAE) y advirtió que las medidas adoptadas a nivel nacional pueden traducirse en una reducción de procesos productivos y puestos de trabajo.
El ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, cuestionó particularmente la autorización para incorporar un nuevo componente al proceso de fabricación de televisores y la decisión de impedir que Sueño Fueguino continúe exportando bajo el régimen industrial. La Provincia y los representantes de los trabajadores votaron en contra de algunas de estas medidas, pero quedaron en minoría frente a la posición de los representantes nacionales.
Durante el encuentro también se analizaron la fabricación de aires acondicionados, la continuidad de medidas antidumping y el inicio de una nueva producción por parte de ATHUEL Electrónica.
La CAAE autorizó un nuevo componente para televisores
Uno de los principales debates estuvo centrado en una solicitud de la Secretaría de Coordinación Productiva de Nación para incorporar un módulo al proceso de fabricación de televisores.
La propuesta había sido presentada a partir del pedido de una empresa del sector y requería la aprobación de un waiver, es decir, una autorización excepcional para modificar las condiciones habituales del proceso productivo.
La Provincia y la UOMRA expresaron su rechazo al considerar que la medida necesitaba un análisis más profundo sobre sus consecuencias para la producción y el empleo.
Sin embargo, la mayoría de los integrantes de la CAAE aprobó el ingreso del componente para todos los fabricantes durante un período de hasta 15 meses.
Sueño Fueguino quedó sin autorización para exportar
Otro de los puntos de mayor tensión fue la situación de Sueño Fueguino, luego de que la Cámara Federal revocara la medida cautelar que le permitía a la empresa exportar y comercializar su producción.
Los representantes nacionales sostuvieron que la firma ya no puede operar bajo el marco del subrégimen industrial y plantearon dejar sin efecto cualquier autorización para exportar.
La Provincia, la UOM y la Unión Industrial Fueguina (UIF) defendieron la continuidad de la empresa y su posibilidad de comercializar en el exterior. No obstante, la posición nacional consiguió mayoría en la CAAE.
Como resultado, quedó sin efecto la autorización para que Sueño Fueguino continúe exportando.
Aires acondicionados: producción y medidas antidumping
La fabricación de aires acondicionados también ocupó un lugar central en la reunión.
La Comisión deberá brindar el asesoramiento correspondiente para que la Provincia pueda elaborar el informe técnico previsto en la normativa nacional. Al mismo tiempo, el Gobierno fueguino volvió a plantear la necesidad de extender las medidas antidumping para este sector.
Devita defendió esa herramienta frente a lo que considera competencia desleal.
“Entendemos que estas herramientas no son proteccionistas en sentido estricto, sino que buscan evitar la competencia desleal”.
El debate adquiere relevancia porque la industria fueguina enfrenta un escenario de mayor presión competitiva y, al mismo tiempo, busca ampliar la cantidad de productos fabricados en la provincia.
ATHUEL anunció una nueva producción
En el cierre de la sesión, ATHUEL ELECTRÓNICA S.A. comunicó que prevé comenzar a fabricar aires acondicionados a mediados de septiembre.
La actividad ya fue autorizada mediante una resolución nacional, en el marco del Decreto 479/95, que habilitó el cambio de producción.
Según informaron los directivos de la empresa, las inversiones previstas en su planta presentan un avance del 70%. Además, la firma alquiló temporalmente un espacio perteneciente a Aires del Sur S.A. para acompañar el proceso.
La Provincia reclama ampliar la matriz industrial
Más allá de las decisiones puntuales de la reunión, el Gobierno fueguino volvió a plantear una discusión de fondo: cómo utilizar la capacidad industrial disponible para generar nuevas líneas de producción sin reducir el empleo.
Devita sostuvo que la Provincia presentó distintas iniciativas ante Nación para aprovechar la capacidad ociosa, sustituir productos importados y flexibilizar determinadas condiciones productivas.
Entre las propuestas mencionadas aparecen un régimen de fabricación flexible y acotado, cambios para facilitar la complementación productiva, actualización de normas y medidas destinadas a dar mayor previsibilidad al sector textil.
Según el funcionario, esas iniciativas todavía no tuvieron avances.
“No podemos permitir que se atente continuamente contra la Ley 19.640 y que se sigan recortando procesos productivos”.
El planteo provincial apunta así a una cuestión central para la economía fueguina: si la defensa del régimen industrial debe pasar por conservar las líneas actuales bajo las mismas condiciones o por generar nuevos productos y procesos que permitan sostener y ampliar el empleo.
“La verdadera defensa de nuestra industria”
El ministro fue contundente al cuestionar una estrategia basada en reducir etapas de fabricación.
“No puede ser que la única opción sea quitar valor, disminuir procesos y echar gente. La Provincia cuenta con una enorme capacidad ociosa, expertise, trabajadores de primera línea, desarrollo de proveedores y cadenas logísticas”.
Y cerró con una definición que sintetiza la posición del Gobierno provincial:
“La verdadera defensa de nuestra industria no se logra vaciando los puestos de trabajo, sino agregándoles valor”.
Por su parte, la ministra de Trabajo y Empleo, Sonia Castiglione, expresó el rechazo absoluto del Gobierno fueguino a lo que definió como una política nacional orientada a la desindustrialización de la región.
Una disputa que seguirá en la agenda industrial
La reunión de la CAAE dejó expuestas posiciones enfrentadas entre los representantes nacionales y el Gobierno de Tierra del Fuego, los trabajadores y parte del sector empresario.
Mientras Nación avanzó con decisiones que modifican procesos y limitan la operatoria de determinadas empresas, la Provincia insiste en que la salida debe ser ampliar la producción y aprovechar la infraestructura y los trabajadores existentes.
El desafío para los próximos meses será determinar si esas propuestas consiguen transformarse en nuevas inversiones y puestos de trabajo o si la industria fueguina continúa atravesando un proceso de reducción de actividades dentro del régimen de promoción.
La discusión ya no se limita a una empresa o a un componente industrial: pone nuevamente bajo debate el futuro del subrégimen de la Ley 19.640, el nivel de actividad de las plantas y, especialmente, la cantidad y calidad del empleo industrial en Tierra del Fuego.