El Servicio de Hemoterapia del hospital funciona como centro captador. Pueden donar personas de 18 a 40 años, con más de 55 kilos y buen estado de salud. Ya hay seis potenciales donantes inscriptos.
Río Grande – Donar médula ósea ya es posible sin salir de la ciudad. El Hospital Regional Río Grande comenzó a funcionar como centro captador e inscriptor de donantes de células progenitoras hematopoyéticas (CPH), lo que permite que vecinos y vecinas se sumen al Registro Nacional de Donantes a través del Servicio de Hemoterapia.
La iniciativa representa un salto cualitativo para la provincia. Hasta ahora, quienes querían inscribirse debían hacerlo en otros puntos del país o mediante gestiones más complejas. Con esta nueva herramienta, el acceso se simplifica y se amplían las posibilidades de encontrar compatibilidad para pacientes que necesitan un trasplante de médula ósea, tanto en Argentina como en el exterior.
“Si bien este trabajo se venía realizando anteriormente, ahora logramos que todos los integrantes del equipo de Hemoterapia puedan realizar la captación e inscripción de donantes, luego de una capacitación específica”, explicó la licenciada en Hemoterapia Patricia Saldivia. “Esto nos permite fortalecer el servicio y facilitar el acceso a quienes quieran sumarse al registro”, agregó.
El proceso es sencillo pero requiere un paso previo. Para convertirse en donante, la persona debe primero realizar una donación habitual de sangre en el hospital. Durante esa misma instancia, se toma una extracción adicional que es enviada a Buenos Aires para efectuar el estudio genético HLA. Ese análisis es el que permite comparar la compatibilidad entre potenciales donantes y pacientes que necesitan un trasplante, tanto en el registro nacional como internacional.
Los requisitos para inscribirse son claros: tener entre 18 y 40 años, pesar más de 55 kilos, gozar de buen estado de salud y no presentar antecedentes de enfermedades cardíacas, hepáticas o infectocontagiosas.
Si en el futuro se detecta compatibilidad con algún paciente, el INCUCAI toma contacto con el donante. “Se realiza una segunda muestra para confirmar la compatibilidad y luego el organismo organiza el traslado y la donación en Buenos Aires, ya que actualmente la provincia no cuenta con esa complejidad”, detalló Saldivia.
La respuesta de la comunidad fue rápida. Hasta el momento ya se registraron seis potenciales donantes que realizaron su donación de sangre e iniciaron el proceso de inscripción. “La respuesta ha sido muy positiva”, aseguró la licenciada.
El mensaje final de Saldivia apunta a concientizar sobre la urgencia de sumar personas al registro: “En nuestra población hay pacientes que se encuentran realizando tratamientos fuera de la provincia y que eventualmente podrían necesitar una donación de médula ósea. Por eso es muy importante sumar personas al registro, porque cada nuevo inscripto representa una posibilidad más de salvar una vida”.