El 10 y 11 de marzo, Ushuaia y Río Grande recibirán a productores, chefs e investigadores en la IV Jornada de Hongos Comestibles. Organizada por el gobierno provincial, el CIEFAP, el INTA y la UNTDF, la propuesta apuesta a diversificar la economía fueguina aprovechando los residuos de lenga y el potencial biotecnológico del territorio.
De la lenga al plato: Tierra del Fuego apuesta a los hongos como nuevo motor productivo
Mientras el país debate cómo diversificar su matriz económica sin caer en la dependencia de unos pocos commodities, Tierra del Fuego encontró un aliado inesperado en el sotobosque. El gobierno provincial, junto al CIEFAP, el INTA y la Universidad Nacional de Tierra del Fuego, organiza la IV Jornada de Hongos Comestibles, un espacio que busca consolidar una actividad con potencial para transformar residuos forestales en oportunidades gastronómicas y productivas.
Los próximos 10 y 11 de marzo, Ushuaia y Río Grande se convertirán en la capital micológica del país. Allí se darán cita productores actuales y potenciales, emprendedores gastronómicos, técnicos, investigadores y público interesado en un universo que va mucho más allá del simple risotto: el cultivo de hongos comestibles como alternativa productiva seria y con futuro.
La jornada, que ya lleva cuatro ediciones, no es un mero taller de identificación de especies. Detrás hay una estrategia de desarrollo que busca aprovechar lo que el territorio ofrece: residuos de madera de lenga, clima frío, investigación aplicada y un ecosistema científico-técnico que viene trabajando en adaptar sistemas de cultivo a las condiciones extremas del fin del mundo.
“La producción de hongos comestibles se posiciona como una actividad con gran potencial para la diversificación de la matriz productiva de Tierra del Fuego”, explican desde la organización. La clave está en la articulación: los residuos lignocelulósicos de la industria forestal —básicamente, lo que sobra de la lenga— se convierten en sustrato para cultivar hongos. Es economía circular en estado puro, pero con sabor a umami.
El trabajo conjunto entre la Secretaría de Desarrollo Productivo y PyME, el INTA, el CIEFAP y la UNTDF viene dando frutos (o más bien, hongos) en los últimos años. Se han evaluado sistemas de cultivo adaptados al clima fueguino, se multiplicaron cepas locales y se avanzó en aplicaciones biotecnológicas que podrían tener impacto más allá de la cocina.
Para los emprendedores gastronómicos, la movida es una oportunidad de oro. Contar con hongos frescos de producción local, con identidad y trazabilidad, es un diferencial en una provincia donde la oferta de productos frescos suele llegar en avión o barco. Para los productores, es la chance de sumar valor a algo que antes se descartaba.
La convocatoria es amplia: desde el productor que ya está cultivando hasta el curioso que quiere asomarse a este mundo. Las jornadas serán de 9 a 13 horas, el 10 en Ushuaia (Aula 3 de la UNTDF, Yrigoyen 879) y el 11 en Río Grande (Aula A2 de la UNTDF, Thorne 302).
En un país donde las malas noticias económicas se acumulan, que una provincia del sur apueste a diversificar su matriz con inteligencia territorial y aprovechamiento de recursos locales es, al menos, un respiro. O un bocado de aire fresco, si se permite el juego de palabras.