La concesión de Angostura, Las Violetas y Río Cullen venció y las áreas volvieron al Estado provincial. Roch continuará operándolas de manera transitoria mientras se prepara una licitación que definirá al nuevo concesionario.
Por primera vez en la historia de Tierra del Fuego, una concesión hidrocarburífera llega a su vencimiento sin una nueva prórroga y da paso a un proceso de licitación para definir al próximo concesionario. Se trata de las áreas Angostura, Las Violetas y Río Cullen, cuya operación estaba a cargo de una UTE integrada por Roch, Secra, Crownpoint y DPG.
La ministra de Energía de la Provincia, Gabriela Castillo, explicó que las áreas fueron formalmente restituidas al Estado fueguino el 18 de agosto, junto con las instalaciones fijas vinculadas a la explotación.
El Gobierno decidió, en paralelo, evitar una interrupción de la actividad hidrocarburífera: Roch continuará operando de manera transitoria por cuenta y orden de la Provincia, mientras avanza el llamado a licitación. Según la funcionaria, el proceso para seleccionar al operador definitivo podría extenderse durante aproximadamente cinco o seis meses.
Un cambio inédito para la provincia
Castillo remarcó que el proceso tiene una característica inédita para Tierra del Fuego: una concesión llegó efectivamente a su vencimiento y el Estado provincial recibió las áreas sin recurrir a una nueva extensión contractual.
La ministra explicó que la finalización de la concesión demandó durante el último año un trabajo destinado a verificar el cumplimiento de las obligaciones de la empresa y preparar la reversión de los yacimientos.
“La finalización de la concesión implicó un proceso de trabajo sostenido durante el último año para establecer el estado de cumplimiento de las obligaciones asumidas por la UTE y concretar la reversión de las áreas al Estado provincial”.
El 18 de agosto se formalizó la recepción de los yacimientos mediante un documento certificado por escribano de la Gobernación. Allí quedaron incorporadas las áreas y las instalaciones fijas vinculadas con la explotación.
Qué significa la reversión
La reversión implica que el concesionario devuelve al Estado las instalaciones que recibió al comenzar la explotación y aquellas que fueron incorporadas durante el período concesionado.
Castillo lo explicó de manera concreta:
“En una finalización de concesión, la empresa o el holding de empresas que tienen la concesión hacen la devolución al Estado, lo que llamamos la reversión de la zona”.
Según la funcionaria, ese procedimiento incluye las instalaciones que fueron recibidas hace más de tres décadas y las construidas durante la concesión original y sus posteriores prórrogas.
Roch seguirá produciendo durante la transición
La devolución de las áreas no significará el cierre de los yacimientos.
Luego de recibirlos, la Provincia acordó con Roch un esquema transitorio para mantener la actividad mientras se desarrolla la licitación.
“No hay concesionario, pero estaba clara la mirada del Gobernador de que el yacimiento no se podía cerrar”.
Castillo explicó que la continuidad responde a razones técnicas, productivas y laborales.
En este esquema, Roch opera “por cuenta y orden de la Provincia”, a partir de una propuesta presentada por la empresa y de un acuerdo trabajado por la Secretaría de Energía.
La funcionaria señaló que el objetivo fue establecer una modalidad transitoria que resulte razonable tanto desde el punto de vista económico como operativo.
Qué cambia con el Estado al frente
La modalidad elegida implica, según Castillo, que la Provincia tendrá un rol más directo sobre la explotación.
“El que trabaje por cuenta y orden implica análisis de los costos de producción, análisis del costo de venta, análisis de la cantidad de producción”.
La funcionaria aclaró que el control no se limitará a conocer cuánto petróleo se extrae, sino que incluirá un seguimiento integral de los resultados:
“Un balance de lo producido, de lo recaudado y de lo pagado”.
Esto coloca al Estado provincial en una posición activa durante el período de transición, antes de que el nuevo concesionario sea definido mediante licitación.
El empleo: 50 trabajadores en continuidad
La continuidad laboral aparece como uno de los puntos centrales del esquema transitorio.
Castillo indicó que la UTE indemnizará a los trabajadores por su historia laboral y que posteriormente Roch los incorporará para continuar las tareas durante el período de transición.
“Los trabajadores que hoy trabajan en Roch van a ser indemnizados por la UTE y, al día siguiente, cuando estén desvinculados de la UTE, serán empleados de Roch con este nuevo contrato”.
Los nuevos vínculos serán contratos a término, relacionados con el tiempo que demande la licitación. La estimación oficial es de aproximadamente cinco o seis meses.
Castillo destacó especialmente este aspecto:
“Estamos protegiendo nuestros recursos, porque claramente los yacimientos no debían pararse, garantizar el trabajo de los 50 compañeros que trabajan en Roch y que claramente tienen la necesidad de la continuidad laboral”.
La cuestión ambiental queda pendiente
La finalización de la concesión no implica que desaparezcan las obligaciones ambientales de la UTE.
Según explicó la ministra, el acta de recepción incluyó un apartado específico que mantiene a la UTE como figura jurídica para avanzar con la remediación ambiental y el abandono de pozos incluidos en el expediente de cierre.
El documento de recepción cuenta con 12 anexos, y uno de ellos establece el compromiso de la UTE de atender los pasivos ambientales identificados.
“La UTE continúa como figura jurídica para llevar adelante la remediación ambiental y abandono de pozos que están en el informe de ambiente”.
La Provincia también trabajó durante el cierre sobre otros bienes necesarios para mantener la operación, entre ellos la flota vehicular, los almacenes y los insumos.
La licitación ya está en preparación
El próximo paso será definir quién asumirá la concesión definitiva de Angostura, Las Violetas y Río Cullen.
Castillo confirmó que el proceso licitatorio ya está en marcha y que el pliego se encuentra en su etapa final de elaboración.
“El equipo hace algunos meses que está trabajando en esta condición de pliego”.
La Provincia también avanza en la conformación del data room, donde se pondrá a disposición de las empresas interesadas la información técnica necesaria para evaluar las áreas.
Según la funcionaria, el llamado será publicado próximamente y se están terminando de definir condiciones destinadas a promover la presentación de ofertas.
Un proceso que podría durar seis meses
La estimación oficial indica que la selección del nuevo concesionario demandará alrededor de seis meses.
Durante ese período, las tres áreas continuarán operativas bajo el esquema transitorio acordado con Roch.
La definición será particularmente relevante porque el futuro concesionario no recibirá áreas inactivas: deberá asumir un sistema productivo que habrá continuado funcionando bajo supervisión provincial y con obligaciones ambientales pendientes de remediación.
La producción no se detiene
Castillo insistió en que el objetivo principal es evitar una interrupción de la actividad hidrocarburífera.
“La producción de hidrocarburos no se detiene”.
La ministra agregó que el esquema permitirá sostener las operaciones en Angostura, Las Violetas y Río Cullen mientras se completa la transición.
“Es un plan que está en marcha con una modalidad distinta en esta transición, pero que da continuidad a las operaciones tanto en Angostura, en Las Violetas y Río Cullen. Y el Estado está al frente de esta explotación, liderando este proceso de transición”.
El próximo desafío: definir al nuevo concesionario
La etapa que comienza ahora será clave para determinar quién asumirá la explotación definitiva de las tres áreas y bajo qué condiciones.
Para la Provincia, el proceso representa una novedad institucional y productiva: por primera vez una concesión vencida no deriva en una nueva prórroga, sino en una licitación abierta para definir al operador siguiente.
El resultado tendrá impacto sobre tres dimensiones centrales: producción hidrocarburífera, ingresos provinciales y empleo.
Mientras tanto, el Gobierno deberá administrar una transición de aproximadamente seis meses, controlar costos y producción, garantizar la continuidad de los 50 trabajadores y hacer cumplir las obligaciones ambientales pendientes.
La definición de la próxima concesión marcará, en los hechos, el resultado de este proceso inédito para Tierra del Fuego.