La Municipalidad de Ushuaia capacitó al personal que trabaja en la Reserva Natural Urbana Bahía Encerrada para fortalecer la prevención, aplicar la normativa sobre el ingreso de canes y actuar ante la presencia de animales sueltos.
La Municipalidad de Ushuaia capacitó a los Guardias Ambientales que trabajan en la protección de la Reserva Natural Urbana Bahía Encerrada, con el objetivo de reforzar la prevención y establecer criterios de intervención ante situaciones vinculadas con animales sueltos. La actividad se realizó en la Estación Experimental Nave Tierra y fue organizada por la Secretaría de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas junto con la Dirección de Zoonosis.
La capacitación puso el foco en una situación concreta: la presencia de canes dentro o en las inmediaciones de un espacio natural donde su ingreso está prohibido para preservar la fauna autóctona.
El encuentro buscó que el personal municipal cuente con herramientas claras para intervenir frente a este tipo de situaciones, pero también para identificar escenarios de riesgo y establecer cuándo corresponde dar intervención al área de Zoonosis.
Una reserva con normas específicas
La Reserva Natural Urbana Bahía Encerrada constituye un espacio destinado a la conservación de la biodiversidad y el contacto de la comunidad con el ambiente natural. En ese contexto, la capacitación apuntó a reforzar entre los agentes municipales la normativa que establece la prohibición del ingreso de canes.
El objetivo no se limita al control. Según explicó el Municipio, se busca mejorar las instancias de prevención y ordenar la respuesta ante eventuales incumplimientos.
¿Qué se trabajó durante la capacitación?
Durante la jornada se abordaron distintos aspectos vinculados con el trabajo cotidiano de los Guardias Ambientales:
- La normativa que prohíbe el ingreso de canes a la reserva.
- Los protocolos de actuación ante animales sueltos.
- Las distintas etapas de intervención.
- La identificación de situaciones de riesgo.
- Los casos que requieren intervención específica.
- El contacto con la Dirección de Zoonosis.
De esta manera, la capacitación apunta a unificar criterios para quienes desarrollan tareas de vigilancia y protección ambiental dentro de la reserva.
Prevención y trabajo en territorio
El secretario de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas, David Ferreyra, destacó que la formación del personal constituye una herramienta para mejorar tanto las condiciones de trabajo como la protección del espacio natural.
“Este trabajo articulado con la Dirección de Zoonosis responde a seguir trabajando en la capacitación de nuestro personal municipal, a fin de brindar seguridad durante su labor y definir una serie de pasos a seguir para mejorar las instancias de prevención, trabajo en el territorio y la protección de nuestra Reserva Natural Urbana”, explicó el funcionario.
La declaración pone el acento en dos dimensiones del operativo: por un lado, la seguridad de los trabajadores que realizan tareas en el lugar; por otro, la necesidad de contar con procedimientos definidos para proteger el ambiente.
El desafío de hacer cumplir la normativa
La existencia de una prohibición requiere también mecanismos concretos de control y respuesta. En este caso, la articulación entre Guardias Ambientales y Zoonosis busca establecer cómo actuar cuando se detecten animales sueltos y evitar que esas situaciones terminen afectando a la fauna del área protegida.
La capacitación también permite trasladar la normativa del plano formal al trabajo cotidiano en territorio, donde los agentes deben evaluar cada situación y determinar la intervención correspondiente.
Más herramientas para proteger Bahía Encerrada
Desde la Municipalidad señalaron que estas instancias forman parte del trabajo de capacitación del personal municipal y de las acciones orientadas a fortalecer la protección de los espacios naturales de Ushuaia.
La continuidad de este tipo de capacitaciones será relevante para que los protocolos no queden solamente establecidos en documentos, sino que puedan aplicarse de manera uniforme ante situaciones concretas.
El desafío será combinar prevención, control y concientización ciudadana, especialmente en un espacio donde la convivencia entre el uso recreativo y la conservación ambiental exige reglas claras y una presencia municipal activa.