Gran Premio de la Hermandad: Garro ganó la edición 51

Lucas Garro, acompañado por su padre Marcelo como navegante, se quedó con la clasificación general. La competencia binacional incorporó seis especiales cronometrados y geolocalización para reforzar la seguridad.


La 51ª edición del Gran Premio de la Hermandad terminó con una victoria histórica para Lucas Garro, quien junto a su padre, Marcelo Garro, como navegante, se quedó con la clasificación general de una competencia que este año presentó cambios importantes en su formato deportivo y en las medidas de seguridad.

La tradicional prueba automovilística se disputó durante el último fin de semana sobre las rutas fueguinas y volvió a reunir a competidores en un recorrido binacional. Para garantizar el desarrollo del evento, el Gobierno provincial desplegó personal de Protección Civil, Seguridad Vial, Policía de la Provincia, Salud y del Ministerio de Bienestar Ciudadano y Justicia, además de acompañar la cobertura y transmisión a través de la Televisión Pública Fueguina.

Lucas Garro, el ganador de la edición 51

El resultado más destacado de la competencia fue el triunfo de Lucas Garro, que tuvo a su padre Marcelo como navegante.

La victoria adquiere una dimensión especial por tratarse de una edición marcada por modificaciones en la estructura tradicional del Gran Premio de la Hermandad, una de las competencias automovilísticas más importantes de la región.

Además de la clasificación general, la carrera dejó ganadores en las distintas categorías.

Los ganadores por categoría
  • Categoría F: Killiams Ruiz.
  • Categoría E: Facundo Carletti.
  • Categoría D: Ignacio Pavlov, representante de Ushuaia.
  • Categoría C1: Luis Marchisio.
  • Categoría A: Constante Moreno Preto.

Las dos categorías menores quedaron en manos de pilotos experimentados, que volvieron a demostrar su vigencia dentro de una competencia caracterizada por las exigencias del recorrido.

Un cambio importante después de décadas

Uno de los principales aspectos de esta edición fue la modificación del sistema de competencia.

Después de décadas bajo el tradicional formato “bandera a bandera”, la organización implementó un esquema compuesto por seis especiales cronometrados: tres durante la primera jornada y otros tres durante la segunda.

Entre cada especial se incorporaron sectores de enlace, neutralización y velocidades controladas.

El cambio no fue solamente deportivo. La nueva estructura buscó modificar la manera en que se controla la competencia a lo largo de un recorrido extenso y con diferentes condiciones de circulación.

Más control sobre los vehículos

La organización también estableció que todos los vehículos participantes debían contar con dispositivos de geolocalización satelital.

La herramienta permite realizar un seguimiento de las máquinas durante la competencia y disponer de información ante eventuales accidentes, detenciones o situaciones que requieran asistencia.

En una prueba que atraviesa un territorio extenso y que involucra a pilotos, navegantes, equipos y espectadores, el seguimiento en tiempo real se convirtió así en uno de los elementos centrales del dispositivo de seguridad.

Un operativo que involucró a distintas áreas

El desarrollo del Gran Premio también demandó un importante despliegue estatal.

Protección Civil, Seguridad Vial, Policía Provincial, áreas de Salud y del Ministerio de Bienestar Ciudadano y Justicia participaron del operativo destinado a acompañar la competencia.

A esto se sumó la cobertura de la Televisión Pública Fueguina, que permitió seguir el desarrollo de la tradicional carrera.

El desafío de este tipo de competencias excede, por lo tanto, el resultado deportivo: implica coordinar asistencia, prevención, circulación y respuesta ante emergencias a lo largo de un recorrido de características particulares.

Tradición y cambios en una competencia histórica

La edición 51 del Gran Premio de la Hermandad combinó una tradición que lleva más de medio siglo con modificaciones orientadas a aumentar el control y la seguridad.

La incorporación de especiales cronometrados y sistemas de geolocalización abre, además, una nueva etapa para una competencia que históricamente estuvo asociada al formato de larga distancia y al desafío de completar el recorrido.

El triunfo de Lucas Garro quedó como la postal deportiva de esta edición. Pero el cambio de reglamento y el nuevo esquema de seguimiento dejan planteado otro interrogante para las próximas temporadas: cuánto de esta nueva estructura llegó para quedarse en el Gran Premio de la Hermandad.

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