El Gobierno de Tierra del Fuego comenzó la coordinación con el Automóvil Club Río Grande para la 51.ª edición del Gran Premio de la Hermandad. La competencia incorporará un nuevo sistema de geolocalización y reforzará las medidas de seguridad para pilotos, equipos y espectadores.
El Gobierno de Tierra del Fuego comenzó a coordinar junto al Automóvil Club Río Grande (ACRG) la organización de la 51.ª edición del Gran Premio de la Hermandad, una de las competencias automovilísticas más tradicionales de la Patagonia. La carrera se disputará entre el 14 y el 16 de agosto y contará con cambios en el recorrido y un nuevo sistema de geolocalización destinado a reforzar la seguridad de las tripulaciones.
Durante un encuentro de trabajo entre funcionarios provinciales y dirigentes del ACRG se avanzó en la planificación del operativo que demandará la prueba, una competencia binacional que año tras año moviliza a cientos de pilotos, equipos de asistencia y miles de aficionados de Argentina y Chile.
Nuevas medidas de seguridad para la carrera
Uno de los principales anuncios realizados durante la reunión fue la incorporación de un sistema de geolocalización que permitirá monitorear en tiempo real a cada vehículo participante.
La tecnología facilitará el control de la velocidad en los sectores de enlace y mejorará el seguimiento de cada tripulación durante toda la competencia, fortaleciendo los protocolos de seguridad previstos para esta edición.
Además, desde la organización confirmaron que también habrá modificaciones en el trazado y en la modalidad de la prueba, aspectos que fueron presentados a las distintas áreas del Ejecutivo provincial encargadas del operativo.
Un trabajo conjunto entre el Estado y la organización
El secretario de Deportes de la provincia, Mariano Vallaro, destacó que el encuentro permitió comenzar a coordinar el trabajo entre todos los organismos involucrados.
“Estamos muy contentos con el resultado de esta primera reunión, en la que los distintos equipos de trabajo del Gobierno de la Provincia nos pusimos a disposición para que esta nueva edición se desarrolle de la mejor manera y para que toda la comunidad del deporte motor pueda disfrutar de una competencia sin inconvenientes”, sostuvo.
El funcionario remarcó además que una competencia de estas características requiere una importante planificación logística.
“Quedó reflejada la importancia del acompañamiento del Gobierno Provincial en una carrera de esta magnitud, ya que el operativo que demanda en materia de seguridad, logística y organización hace indispensable el trabajo conjunto para garantizar el cuidado de pilotos, equipos y espectadores”, agregó.
El Automóvil Club Río Grande destacó el respaldo provincial
Desde el Automóvil Club Río Grande valoraron el inicio de las tareas de coordinación y el acompañamiento de las distintas áreas del Ejecutivo.
La presidenta de la institución, Sandra Martínez, señaló:
“Ha sido una reunión muy importante. Seguimos avanzando porque sentimos un fuerte acompañamiento del Gobierno Provincial, a través de las distintas áreas, lo que nos brinda mayor tranquilidad para la organización del evento”.
Respecto a las novedades tecnológicas, explicó que:
“La carrera contará con mayores medidas de seguridad gracias al nuevo dispositivo de geolocalización, que permitirá cuidar a los pilotos y controlar la velocidad en los tramos de enlace, aportando tranquilidad tanto a la organización como a los organismos de seguridad”.
Comenzó la planificación del operativo
De la reunión participaron representantes de distintas áreas estratégicas del Gobierno provincial, entre ellas la Vicejefatura de Gabinete, el Ministerio de Bienestar Ciudadano y Justicia, Protección Civil, la Secretaría de Deportes y la Secretaría de Representación Política.
Por parte del Automóvil Club Río Grande asistieron la presidenta Sandra Martínez y el tesorero Francisco Godoy.
Con esta primera mesa de trabajo quedó formalmente iniciado el operativo organizativo de la 51.ª edición del Gran Premio de la Hermandad, una competencia que cada invierno vuelve a posicionarse como uno de los eventos deportivos y turísticos más importantes de Tierra del Fuego, integrando a comunidades de ambos lados de la frontera y reforzando la tradición del automovilismo patagónico.