A casi un mes de la llegada del papa León XIV a la Argentina, el vínculo entre el Gobierno de Javier Milei y la Iglesia Católica atraviesa un momento de tensión, con diferencias públicas y reclamos todavía pendientes.
A casi un mes de la llegada del papa León XIV a la Argentina, el vínculo entre el Gobierno de Javier Milei y la Iglesia Católica atraviesa un momento de tensión, marcado por diferencias públicas, mensajes cruzados y reclamos que todavía no encontraron una respuesta del Poder Ejecutivo.
Las recientes declaraciones del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, volvieron a exponer esas diferencias. Mientras el referente de la Iglesia llamó a terminar con la grieta y cuestionó los discursos de intolerancia y violencia, el Presidente continuó difundiendo en redes sociales mensajes con fuertes agravios contra periodistas y dirigentes.
El contraste entre ambos discursos generó malestar en sectores del oficialismo, que desde hace meses observan con desconfianza el posicionamiento de la Iglesia frente a la gestión libertaria.
Los mensajes de García Cuerva y el silencio oficial
Durante la homilía de la misa celebrada en la Basílica de Luján, García Cuerva pidió a la Virgen “curar los vínculos entre nosotros” y advirtió sobre las consecuencias de la descalificación, la intolerancia y la violencia física y verbal.
Las expresiones del arzobispo fueron interpretadas en la Casa Rosada como una crítica al clima de confrontación política.
El planteo volvió a poner sobre la mesa una discusión que ya había aparecido dentro del oficialismo: la percepción de que determinados sectores de la Iglesia mantienen un posicionamiento político contrario al Gobierno y podrían terminar favoreciendo al peronismo.
En ese contexto, el oficialismo mantuvo silencio institucional frente a las últimas intervenciones de García Cuerva. Según la información difundida por Agencia Noticias Argentinas, tampoco hubo una respuesta pública de la Cancillería, cartera que tiene bajo su órbita la Secretaría de Culto y Civilización.
La reacción llegó desde otro sector del Gobierno. Felipe Núñez, asesor del área económica, cuestionó públicamente al arzobispo a través de X.
“Como católico estoy cansado de este tipo. Menos política y más predicar la palabra de Dios, Cuerva”, escribió.
El mensaje recibió un reposteo del ministro de Economía, Luis Caputo.
Los reclamos que todavía esperan respuestas
A las diferencias discursivas se suman algunos reclamos concretos de la Iglesia hacia el Gobierno.
Uno de ellos está relacionado con la ludopatía y las apuestas online. La Iglesia reclama el avance de una legislación que limite las apuestas y regule sus mecanismos, particularmente aquellos que pueden afectar a niños, adolescentes y jóvenes.
Otro eje de preocupación es la situación de las personas con discapacidad.
Este lunes se realizó una reunión en el Ministerio de Salud entre representantes de la Iglesia y funcionarios de la administración de Milei para abordar la problemática. El encuentro, sin embargo, quedó planteado como parte de un proceso de diálogo que deberá traducirse en medidas concretas.
María Baya Casal, coordinadora de la Mesa de Discapacidad de la Conferencia Episcopal Argentina, confirmó que habrá una nueva reunión y planteó la necesidad de incorporar a más referentes al espacio.
Un vínculo que llega tensionado a la visita papal
La proximidad de la visita de León XIV agrega una dimensión política e institucional a las diferencias entre el Gobierno y la Iglesia.
Por ahora, el vínculo muestra pocos gestos públicos de acercamiento. Las diferencias sobre el tono del debate político, los reclamos sociales de la Iglesia y las respuestas del oficialismo configuran un escenario de tensión que podría adquirir mayor relevancia con la llegada del Papa.