El gobernador vinculó el aterrizaje secreto de un avión norteamericano con la intervención del puerto fueguino y advirtió sobre un “abanico de sospechas” geopolíticas.
El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, lanzó una grave denuncia que conecta la intervención federal del puerto de su provincia con supuestos intereses geopolíticos de Estados Unidos en el Atlántico Sur. En un audio difundido en sus redes, acusó al gobierno nacional de permitir una “entrega de soberanía” y cuestionó con dureza el aterrizaje sin aviso de un avión oficial norteamericano, un hecho que considera parte de un patrón de opacidad y alineación excesiva con Washington.
“Los fueguinos tenemos que saber qué hay detrás de la intervención del puerto”, inició Melella en su mensaje, marcando el tono de inquietud que recorrería toda su alocución. Señaló que “la falta de claridad en los argumentos y el hermetismo del Gobierno nacional ante el aterrizaje de un avión oficial norteamericano, sin aviso ni explicación, lo único que generan son más sospechas”.
El mandatario provincial profundizó en su análisis geopolítico, un tema recurrente en su discurso. “Es posible y es real para mí que Estados Unidos tenga una mirada geopolítica sobre el Atlántico Sur”, afirmó, y añadió: “Como no encuentro una explicación razonable, como no encuentro una cuestión legal en la intervención del puerto, se abre un abanico de sospechas muy grande”.
Melella no dudó en criticar la política exterior del gobierno de Javier Milei, afirmando que “la Argentina se ha alineado muy fuertemente a Estados Unidos, muy fuertemente, y ha dado paso de, digamos, de entrega de soberanía”. Para el gobernador, este contexto agrava las dudas sobre el verdadero motivo de la intervención portuaria, que calificó de “ilegal” e “irracional”.
En su argumentación, el gobernador recordó el valor estratégico de Tierra del Fuego: “Tiene un lugar estratégico que valora el mundo entero, menos nosotros los argentinos”. Hizo referencia a la presencia británica en Malvinas, asegurando que responde a una “cuestión geopolítica” por los recursos naturales y la puerta a la Antártida, “la próxima gran discusión mundial que se viene”.
Las declaraciones de Melella elevan la tensión política en torno a la intervención del puerto fueguino, un tema administrativo que ahora se sitúa en el centro de una disputa cargada de retórica soberanista y desconfianza hacia los acuerdos del gobierno nacional con potencias extranjeras. Hasta el momento, el Poder Ejecutivo nacional no se ha pronunciado específicamente sobre estas acusaciones.