FGS de ANSES: usarán $2 billones para hipotecarios

El Gobierno de Javier Milei anunció que utilizará $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de ANSES para fondear a los bancos y ampliar los créditos para vivienda. La primera licitación sería la próxima semana.


El Gobierno nacional anunció que utilizará $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para impulsar el crédito hipotecario, mediante un esquema en el que los recursos serán colocados a disposición de los bancos a través de licitaciones. La primera operación está prevista para la próxima semana y el objetivo oficial es generar soluciones habitacionales para entre 17.000 y 18.000 familias.

El anuncio fue realizado este miércoles por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien presentó el programa como una herramienta para atacar uno de los problemas estructurales del mercado hipotecario argentino: los bancos captan depósitos a plazos relativamente cortos, pero necesitan financiamiento de largo plazo para otorgar préstamos destinados a la compra de viviendas.

El dato central es que el FGS de ANSES será utilizado como fuente de financiamiento para las entidades bancarias. No será el fondo previsional el que otorgue las hipotecas ni el que evalúe a las familias que soliciten los créditos.

El FGS de ANSES vuelve al centro de la política económica

Según la información detallada por el ministro, el FGS cuenta con activos superiores a US$70.000 millones, aunque el programa anunciado por Caputo contempla utilizar $2 billones para esta iniciativa.

El Gobierno pretende que esos recursos permitan resolver una dificultad concreta del sistema financiero: conseguir fondos de mayor plazo para respaldar préstamos hipotecarios que pueden extenderse durante décadas.

Caputo explicó el problema de manera directa:

“Reciben depósitos a corto plazo y tienen que prestar a largo plazo”.

La estrategia oficial consiste entonces en utilizar recursos del FGS para mejorar el fondeo de los bancos y estimular que esas entidades aumenten la cantidad de créditos hipotecarios.

El FGS no asumirá el riesgo de los hipotecarios

Uno de los puntos más importantes del anuncio es quién se hará cargo del riesgo de los préstamos.

Caputo sostuvo que el FGS no será quien asuma el riesgo crediticio de las personas que reciban las hipotecas.

“La función del FGS no es correr ningún riesgo crediticio de personas humanas, ese es el trabajo de los bancos”, afirmó el ministro.

En otras palabras, el esquema funciona de la siguiente manera: ANSES, a través del FGS, aporta el financiamiento; los bancos reciben esos recursos; y son las entidades financieras las que deberán evaluar a los clientes, otorgar los créditos y asumir las consecuencias del negocio crediticio.

Caputo lo resumió así:

“El FGS simplemente provee de liquidez a los bancos”.

¿Cómo se repartirán los $2 billones?

El monto total será adjudicado mediante licitaciones sucesivas de $200.000 millones.

El programa contempla dos tramos de financiamiento para los bancos:

  • Un plazo de un año, con una tasa de UVA más un spread mínimo del 2,50%.
  • Un plazo de cinco años, con una tasa de UVA más un spread mínimo del 4,50%.

A cambio del financiamiento, los bancos tendrán que destinar esos recursos a la generación de créditos hipotecarios.

Los créditos tendrán un límite

Los préstamos que se otorguen bajo este programa tendrán una tasa máxima de UVA + 7,50%, un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo equivalente a 150.000 UVA.

El Banco Central participará en la organización de las licitaciones y deberá supervisar que las entidades financieras cumplan con la obligación de utilizar los fondos para otorgar hipotecas dentro del período establecido.

El ejemplo presentado por Caputo

El ministro utilizó un caso concreto para explicar cómo podría funcionar el programa.

Para una vivienda valuada en aproximadamente US$106.667, una familia debería acreditar ingresos cercanos a $3,46 millones y afrontaría una cuota inicial estimada en $865.089.

El ejemplo contempla un crédito a 25 años, con una tasa de UVA + 7%.

Este punto resulta especialmente relevante porque muestra que el anuncio de mayor financiamiento no significa automáticamente que todas las familias puedan acceder a una vivienda.

El verdadero filtro seguirá estando en los ingresos requeridos, el valor de las propiedades, la cuota inicial y las condiciones que establezcan los bancos.

Un mercado hipotecario todavía pequeño

Caputo justificó el programa al señalar que el crédito hipotecario argentino tiene un peso muy reducido en comparación con otras economías.

Según los datos mencionados por el ministro, el stock de créditos hipotecarios representa alrededor del 2% del PBI argentino, frente a aproximadamente 27% en Chile.

Para el Gobierno, esa diferencia muestra un amplio margen para desarrollar el mercado hipotecario y convertir al crédito para vivienda en una herramienta de mayor peso dentro de la economía.

Pero para que ese objetivo se concrete, el dinero deberá transformarse efectivamente en hipotecas.

La verdadera prueba será cuántos créditos se otorguen

El anuncio tiene una magnitud considerable: $2 billones del FGS de ANSES serán destinados a mejorar el financiamiento de los bancos, con una expectativa oficial de alcanzar a entre 17.000 y 18.000 familias.

Sin embargo, la medida todavía tiene que atravesar su primera prueba: la licitación.

Caputo confirmó que el Gobierno espera realizarla la próxima semana y que a partir de allí podrá observarse qué tan rápidamente los bancos convierten el nuevo financiamiento en créditos hipotecarios.

La pregunta que queda abierta

El Gobierno apuesta a que el FGS funcione como puente entre el dinero disponible en el sistema financiero y una necesidad que lleva décadas sin resolverse: el acceso masivo a la vivienda mediante crédito.

Pero el resultado no se medirá por los $2 billones anunciados, sino por la cantidad de familias que efectivamente logren obtener una hipoteca y puedan sostenerla en el tiempo.

ANSES, los bancos y el riesgo

El esquema también coloca nuevamente al FGS de ANSES en una discusión económica relevante.

El Gobierno sostiene que el fondo no asumirá directamente el riesgo de los tomadores de crédito y que esa responsabilidad permanecerá en los bancos.

La evolución de las licitaciones, las condiciones finales de los préstamos y la cantidad de hipotecas otorgadas serán los indicadores que permitirán evaluar si los recursos del FGS lograron convertirse en una expansión concreta del crédito para vivienda.

Por ahora, el Gobierno anunció $2 billones, una primera licitación para la próxima semana y una meta de hasta 18.000 soluciones habitacionales. La próxima etapa será comprobar cuánto de ese dinero efectivamente llega a quienes buscan comprar una vivienda.

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