El ministro de Economía confirmó que en abril la mínima será de $450 mil y descartó mejorar el bono por “falta de caja”. Sí prometió nuevas rebajas de retenciones al campo.
El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, ratificó que el gobierno no tiene previsto mejorar los haberes previsionales en el corto plazo. En una conferencia de prensa tras su regreso de Nueva York, el funcionario fue contundente: “No podemos darnos el lujo de subir jubilaciones o el bono, es un tema de caja”.
El anuncio llega en un contexto de creciente malestar en el sector pasivo, que en abril enfrentará un haber mínimo de apenas $450.000, una cifra que queda muy por debajo del costo de la canasta básica para adultos mayores. Mientras tanto, Caputo sí se mostró optimista respecto a continuar con los beneficios para el sector agroexportador: “Hemos bajado retenciones pero todavía hay que bajar más; estamos comprometidísimos con el campo”, aseguró.
El ministro justificó la postura del gobierno argumentando que la Argentina no cuenta con “las mismas herramientas que tienen los países desarrollados”. Según Caputo, la decisión de no aumentar los ingresos de los jubilados responde estrictamente a la administración de los recursos disponibles para mantener el superávit fiscal. “Tenemos que manejarnos con lo que tenemos”, enfatizó, aunque reconoció implícitamente el costo social de la política económica: “La situación está mejor, pero no quiere decir que no haya gente que la esté pasando mal”.
La disparidad de criterios entre el ajuste a los jubilados y la promesa de nuevos alivios fiscales al campo generó polémica. Las retenciones, un impuesto a las exportaciones del agro, son una fuente clave de recaudación; sin embargo, el ministro insiste en que “hay que seguir bajándolas” en cuanto el superávit lo permita, tal como se está implementando en la reforma fiscal incluida en la nueva legislación laboral.