Día de la Memoria en Río Grande: sobrevivientes de la dictadura y ex combatientes dieron testimonio en el Concejo mientras jóvenes impulsan cambiar el nombre del Barrio Robacio

En una sesión especial por el Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, sobrevivientes de la dictadura y ex combatientes de Malvinas compartieron sus testimonios. Jóvenes propusieron que el Barrio Robacio pase a llamarse Florencia Angélica Rojas Gutiérrez, docente asesinada en 1982.


En una sesión especial por los 50 años del golpe cívico-militar de 1976, el Concejo Deliberante de Río Grande abrió sus puertas a organizaciones sociales, sobrevivientes del terrorismo de Estado y ex combatientes de Malvinas. En un clima de fuerte emotividad, se escucharon denuncias sobre la situación económica actual y se presentó una propuesta para renombrar un barrio en homenaje a Florencia Angélica Rojas Gutiérrez, docente asesinada por el BIM 5 en 1982.

En el marco del Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia y a 50 años del último golpe cívico-militar, el Concejo Deliberante de Río Grande llevó adelante este martes su 2° Sesión Ordinaria en el Centro Cultural Leandro N. Alem. La jornada, presidida por la titular del cuerpo, Guadalupe Zamora, contó con la participación de vecinos, organizaciones sociales y una nutrida presencia de concejales de distintos bloques.

La sesión se transformó en un espacio de escucha activa donde la palabra la pusieron quienes sufrieron en carne propia la represión ilegal, así como también representantes de sectores que advierten sobre la situación actual del tejido productivo y social de la ciudad.

“Las políticas nacionales se asemejan a la dictadura”

El primero en tomar la palabra fue Maximiliano Uriona, delegado de la empresa Aires del Sur, quien trazó un paralelismo entre el contexto actual y la última dictadura a partir de las políticas económicas nacionales. “El cierre de las industrias nos lleva a recordar épocas oscuras. Está a punto de quedar destruido el polo productivo de Río Grande”, advirtió.

Uriona señaló que “Aires del Sur será la primera pero no la última” de las empresas en crisis, y agregó que “AFARTE y el Grupo Mirgor anunciaron que no van a respetar el acuerdo de no despedir trabajadores”, en un claro reclamo por la defensa de las fuentes laborales en la provincia.

Jóvenes proponen renombrar el Barrio Robacio por una víctima del BIM 5

Uno de los momentos más significativos de la sesión fue la presentación de Elías Piñeiro y Gimena Cruz, jóvenes representantes de la Agrupación Bachilleratos Populares de la Multisectorial de Derechos Humanos. Los estudiantes impulsaron un proyecto de ordenanza para cambiar el nombre del actual Barrio Contralmirante Carlos Robacio por el de Florencia Angélica Rojas Gutiérrez.

“La propuesta es el resultado de un proyecto trabajado en clase”, explicaron. Los jóvenes aclararon que no buscan desmerecer el desempeño del marino en la Guerra de Malvinas, pero señalaron que “es imposible no nombrar a Florencia Angélica Rojas Gutiérrez, docente de nuestra ciudad asesinada en 1982 cuando circulaba con sus amigas en un vehículo que fue atacado desde el casino de Oficiales a cargo del Contralmirante Carlos Robacio”.

Según los testimonios recogidos por los estudiantes, “la orden de disparar vino del mando del BIM 5 y el propio Robacio se acercó a la familia y reconoció haber dado la orden de tirar a matar”. La propuesta busca reparar simbólicamente una deuda histórica con la víctima y su familia.

Testimonios que conmovieron: la voz de los sobrevivientes

Carlos Roca, sobreviviente de la dictadura militar, relató con crudeza su experiencia. “Provenía de una familia de trabajadores, estaba estudiando. Era mayo del ’76 y me fueron a buscar. Desde ese mismo día comencé a recibir torturas: picanas, submarino, golpes”, contó.

Roca estuvo detenido en un centro clandestino en Mendoza y luego fue trasladado a Buenos Aires. “El centro estaba completo con compañeras embarazadas que están desaparecidas y no se sabe qué fue de sus niños. Las torturas ocurrían día a día”, agregó. Su testimonio generó una profunda emoción entre los presentes.

Por su parte, el ex combatiente Horacio Chávez reflexionó sobre los valores perdidos: “¿Por qué tantos desencuentros? Hemos retrocedido en la educación a tal punto que ser irrespetuoso, maleducado, parece una moda. Muchos de nosotros nos resistimos, creemos en la solidaridad, el cariño y el amor de nuestro pueblo”.

Daniel Guzmán, también ex combatiente, repasó la relación entre la dictadura y la guerra de Malvinas, señalando que los soldados fueron víctimas de torturas por parte de sus propios superiores en el conflicto bélico, y que el inicio de la guerra fue una decisión en desventaja.

Finalmente, Atilio Aguirre, otro sobreviviente de la dictadura que sufrió secuestro, sostuvo que “todos hemos sido víctimas de la dictadura militar” y dedicó un homenaje a Nora Morales de Cortiñas, cofundadora de Madres de Plaza de Mayo, fallecida recientemente.

Una sesión que reafirma el compromiso con la memoria

La jornada reflejó la diversidad de voces que confluyen en la defensa de los derechos humanos en Río Grande. Desde el reclamo por el empleo y el tejido productivo, hasta la reparación histórica de una víctima del terrorismo de Estado, pasando por los testimonios de quienes sufrieron el horror en carne propia, el Concejo Deliberante se transformó en un espacio de reflexión colectiva.

Con la presencia de los concejales Florencia Vargas, Jonatan Bogado, Alejandra Arce, Maximiliano Ybars, Verónica Martínez y Federico Runin, la sesión dejó abierta la discusión sobre el proyecto de cambio de nombre del barrio, que ahora deberá seguir su curso en comisiones.

A 50 años del golpe, Río Grande reafirmó que la memoria se sostiene con actos, con políticas públicas y con la palabra de quienes resisten al olvido.

Más leídas