El ministro de Producción y Ambiente cuestionó una propuesta de AFARTE y la UIF para modificar la fabricación de aires acondicionados. Advirtió que la medida no fue consensuada con la Provincia y podría afectar el empleo industrial.
El ministro de Producción y Ambiente de Tierra del Fuego, Francisco Devita, afirmó que la Provincia no acompañará una propuesta para modificar el proceso productivo de los aires acondicionados fabricados en el Área Aduanera Especial (AAE). El funcionario sostuvo que la iniciativa, impulsada por AFARTE y la Unión Industrial Fueguina (UIF), reduce el valor agregado local y podría poner en riesgo puestos de trabajo.
La discusión tendrá un nuevo capítulo el 19 de agosto, cuando está prevista una reunión de la Comisión del Área Aduanera Especial (CAAE). Allí se presentará un informe técnico elaborado a pedido de la Secretaría de Coordinación Productiva de la Nación.
Devita anticipó que ese informe tendrá una conclusión negativa, aunque aclaró que no será vinculante y que la decisión final corresponderá al Gobierno nacional.
La Provincia rechazará la modificación productiva
El planteo surgió luego de que AFARTE y la UIF propusieran modificar el proceso de fabricación de los equipos de aire acondicionado.
Según explicó Devita, las cámaras empresariales plantearon que, si no se avanza con el cambio, podrían caer las líneas de producción de estos equipos.
Ante esa situación, el ministro mantuvo reuniones con representantes de la UOM y las cámaras empresariales y posteriormente viajó a Buenos Aires para encontrarse con los CEOs de las principales compañías del sector.
En esos encuentros, comunicó que la Provincia no acompañará la modificación mediante su voto en la CAAE.
La posición oficial fue sintetizada por Devita de manera contundente:
“No apoyamos ni apoyaremos la quita de valor agregado en nuestra provincia”.
Qué está en discusión
El punto central del debate es cuánto trabajo y transformación industrial se realiza dentro de Tierra del Fuego antes de que un producto sea considerado parte de la producción local.
Para el Gobierno provincial, reducir esas etapas implicaría resignar parte del valor agregado que actualmente genera la industria fueguina.
Devita sostuvo que la discusión no debería limitarse a modificar procesos existentes, sino que también debería contemplar nuevos productos y una mayor diversificación industrial.
“Les pedimos que consideraran mayor valor agregado al proceso productivo, así como volvimos a solicitar la posibilidad de que presenten proyectos para la sustitución de productos, aprovechando la capacidad instalada ociosa que existe en la provincia”.
El ministro mencionó entre las alternativas posibles la fabricación de placas genéricas, cargadores para autos eléctricos, baterías y monitores, aprovechando infraestructura, trabajadores especializados y proveedores que ya existen en Tierra del Fuego.
El empleo industrial, otro eje de la discusión
La posición provincial se da además en un escenario de preocupación por el futuro de las fábricas de aires acondicionados.
Devita recordó que se aproxima el vencimiento de las medidas antidumping que protegen a la producción local frente a productos importados. Según planteó, esto puede dejar a las industrias fueguinas más expuestas a la competencia de países como China y Tailandia.
El funcionario destacó que la Provincia viene realizando gestiones ante distintos sectores del Gobierno nacional y representantes del Congreso para abordar la situación industrial.
Entre esas gestiones mencionó reuniones del gobernador Gustavo Melella y el diputado Agustín Tita con el entonces ministro del Interior, Diego Santilli, además de sus propios encuentros con el secretario de Coordinación Productiva de la Nación, Pablo Lavigne.
Una propuesta para diversificar la industria
Devita aseguró que la Provincia también presentó alternativas para ampliar la producción fueguina.
“Le presenté propuestas como la fabricación acotada flexible, la complementación industrial para incorporar nuevos productos y la actualización de normativas que actualmente están obsoletas”.
El planteo apunta a aprovechar la capacidad instalada que actualmente no se utiliza plenamente y generar nuevas líneas de producción.
En paralelo, el ministro destacó reuniones con legisladores nacionales de Tierra del Fuego, entre ellos Andrea Freites y Agustín Tita, además de los diputados Pauli y Rodríguez.
“Más allá de las banderas políticas, todos tenemos que defender nuestra industria”, afirmó.
La decisión final estará en manos de Nación
Aunque la Provincia adelantó su rechazo a la modificación propuesta, la definición no dependerá exclusivamente de Tierra del Fuego.
El informe técnico que se presentará ante la CAAE tendrá carácter no vinculante, por lo que la decisión final quedará en manos del Gobierno nacional.
Desde la administración fueguina sostienen que existe margen para discutir alternativas que permitan sostener el empleo y, al mismo tiempo, ampliar la producción.
Devita cerró su planteo marcando esa diferencia:
“Si hay nuevos productos, por supuesto que vamos a acompañar; lo que no avalaremos será un retroceso que le quite valor agregado a los procesos productivos vigentes en la provincia”.
La discusión de fondo, entonces, excede a los aires acondicionados: pone nuevamente sobre la mesa qué modelo industrial pretende sostener Tierra del Fuego, cuánto valor se genera dentro de la provincia y qué lugar ocupará la industria fueguina frente a una eventual mayor apertura a productos importados.