Crisis en Tierra del Fuego: trabajadores toman fábrica de aires acondicionados por salarios adeudados y temen cierre por importaciones

La UOM ocupa la planta “Aires del Sur” en Río Grande. Denuncian que 140 familias no cobran enero y que la apertura de importaciones, sumada a la caída del consumo, pone en riesgo la continuidad de la empresa. El fantasma de Fate y el “industricidio” golpea la industria fueguina.


En un contexto de creciente tensión social y crisis industrial, los 140 trabajadores de la fábrica de aires acondicionados “Aires del Sur” tomaron la planta en Río Grande, Tierra del Fuego. La medida, encabezada por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), responde a la falta de pago de salarios y a la incertidumbre total sobre el futuro de la compañía, que acumula deudas desde diciembre pasado y enfrenta un escenario comercial devastador por la apertura indiscriminada de importaciones.

“El objetivo es defender los puestos de trabajo, garantizar la continuidad operativa y exigir el pago de todos los montos adeudados”, declaró Oscar Martínez, secretario general de la UOM de Río Grande, en conferencia de prensa . La medida fue confirmada tras fracasar las instancias de diálogo con los nuevos accionistas, quienes, según denunciaron, prometieron “gloria y producción” pero terminaron paralizando la fábrica y adeudando los salarios de enero y un premio de 300 mil pesos .

El drama de 140 familias

La empresa, que produce equipos de aire acondicionado bajo tecnología de la israelí Electra Consumer Products (marcas Electra y Fedders), cerró sus puertas el 26 de diciembre para el período vacacional y nunca retomó la actividad . Maximiliano Uriona, delegado de la fábrica, explicó a Aire Libre FM que la situación es límite: “Hoy el resultado es que no tenemos sueldo, no tenemos continuidad y no sabemos si vamos a ser indemnizados, despedidos o qué va a pasar. Hay familias que no pueden pagar el alquiler ni las cuotas alimentarias” .

El drama económico de “Aires del Sur” tiene tres grandes causas, según los trabajadores y el análisis del sector:

  1. Apertura de importaciones: La política del gobierno de Javier Milei de reducir aranceles para la importación de productos electrónicos y de línea blanca está inundando el mercado local de productos importados, muchos de ellos de origen chino, volviendo inviable la producción nacional .
  2. Caída del consumo interno: Los salarios congelados y la pérdida de poder adquisitivo golpean la demanda. “La realidad es que no hay crédito, no hay mercado interno y los sueldos de la gente en todo el país no alcanzan”, resume Uriona .
  3. Fin de la protección antidumping: El próximo año vencen las medidas antidumping que protegían al sector, lo que anticipa una avalancha de importaciones aún mayor. El antecedente de los microondas es aterrador: tras el fin de esas barreras, la producción nacional se desplomó un 60%.

El “industricidio” como política de Estado

El caso de “Aires del Sur” no es un hecho aislado, sino la punta de lanza de una crisis que recorre todo el entramado productivo argentino. A mediados de febrero, la histórica fábrica de neumáticos FATE anunció su cierre definitivo con el despido de 920 trabajadores, enmarcado en la “política anti industrial del Gobierno”, según analistas .

Datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) revelan que entre enero de 2024 y febrero de 2026 se registraron 717 conflictos laborales, de los cuales el 62% se concentra en la industria y el 63% tiene como causa principal los despidos .

Un informe de la fundación Fundar, basado en datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), es contundente: desde noviembre de 2023 a noviembre de 2025 cerraron en Argentina 21.938 empresas, ahogadas por la falta de crédito, la competencia importada y un consumo doméstico destruido . La pérdida de empleo formal en el sector industrial ronda los 60.000 puestos, y supera los 200.000 en el total de la economía .

En Tierra del Fuego, la situación es crítica. La eliminación de aranceles para celulares ya puso en riesgo a 2.500 trabajadores del sector electrónico . El gobernador Gustavo Melella renovó su equipo económico a principios de año para intentar contener la debacle, mientras el trabajo no registrado se dispara al 20% en la provincia .

“Cuando no aparece la plata, la desesperación crece”, advierte Uriona. Mientras tanto, los 140 trabajadores de “Aires del Sur” permanecen en la planta, a la espera de una respuesta del Ministerio de Trabajo y de una definición de unos dueños que no aparecen. La industria fueguina, otrora símbolo de desarrollo, se desvanece en medio del silencio oficial y la avalancha de productos importados.

Más leídas