El gobernador Gustavo Melella visitó el Centro de Desarrollo Infantil del barrio Kaupén, recientemente inaugurado. La Provincia destacó el trabajo con las primeras infancias, aunque Educación deberá incorporar profesionales para completar el funcionamiento del espacio.
El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, recorrió el recientemente inaugurado Centro de Desarrollo Infantil (CDI) del barrio Kaupén, en Ushuaia, donde funcionarios provinciales explicaron el funcionamiento del espacio y las acciones destinadas al cuidado, protección y estimulación de niños y niñas durante sus primeros años de vida.
La visita se realizó junto al ministro de Educación, Pablo López Silva; la ministra de Bienestar Ciudadano y Justicia, Lucía Rossi; el ministro de Obras y Servicios Públicos, Martín Moreyra; y el secretario de Niñez, Gustavo Rodríguez.
El recorrido permitió conocer las instalaciones y el trabajo que se desarrolla en el nuevo edificio. Sin embargo, uno de los datos que surge de las propias declaraciones oficiales es que el funcionamiento todavía requiere completar la incorporación de profesionales por parte del Ministerio de Educación.
Un nuevo CDI en el barrio Kaupén
Los Centros de Desarrollo Infantil tienen como objetivo brindar cuidado y acompañamiento integral durante una etapa considerada fundamental para el desarrollo de niños y niñas.
Desde el Gobierno provincial explicaron que el abordaje combina tareas de cuidado, protección, estimulación y acompañamiento familiar mediante la articulación entre las áreas de Educación y Bienestar Ciudadano y Justicia.
La infraestructura constituye uno de los componentes centrales de la propuesta.
Un edificio nuevo, pero con profesionales por incorporar
Durante la recorrida, el ministro Pablo López Silva destacó las características del edificio y el trabajo que ya se desarrolla en el lugar.
“Es un espacio que no solamente está hecho para el cuidado de la primera infancia, sino también de estimulación de nuestros niños y niñas”.
El funcionario también señaló que el espacio cuenta con equipamiento y que existe un desafío pendiente vinculado con la conformación del equipo profesional.
“Es un edificio nuevo que cuenta con todos los espacios equipados”.
Pero inmediatamente agregó un dato relevante:
“Si bien hay personal que desde el área de Bienestar han puesto al servicio, Educación tendrá que aportar la parte de profesionales para que puedan atender y acompañar a estas infancias”.
Este punto será clave para evaluar el funcionamiento efectivo del CDI. La infraestructura puede ofrecer las condiciones materiales necesarias, pero la atención integral de la primera infancia depende también de contar con los equipos especializados previstos para esa tarea.
El Estado y el acompañamiento a las familias
Por su parte, la ministra de Bienestar Ciudadano y Justicia, Lucía Rossi, puso el foco en la responsabilidad estatal durante los primeros años de vida.
Una política que busca acompañar desde los primeros años
Rossi sostuvo que se trata de una etapa determinante para el desarrollo infantil y defendió la presencia del Estado mediante políticas públicas destinadas a acompañar a las familias.
“Los primeros años son una etapa clave en el desarrollo de cada niño y niña, y por eso desde el Estado tenemos la responsabilidad de generar políticas públicas que acompañen ese proceso y estén cerca de las familias”.
La ministra también vinculó el funcionamiento del CDI con otras iniciativas provinciales destinadas a las infancias.
Según explicó, durante la visita se compartió el trabajo del dispositivo Primeras Aventuras, una propuesta orientada a acercar herramientas de juego, acompañamiento y desarrollo a las familias.
“Queremos seguir consolidando estas políticas para que cada vez más vecinos y vecinas puedan acceder a estos espacios”.
La infraestructura como punto de partida
La inauguración de un Centro de Desarrollo Infantil representa una inversión en infraestructura destinada a la primera infancia, pero el verdadero impacto de la política pública dependerá de su funcionamiento cotidiano.
En ese sentido, las propias autoridades provinciales reconocieron que todavía existe una tarea por completar: Educación debe aportar profesionales para fortalecer el equipo que acompañará a los niños y niñas.
El desafío será sostener el funcionamiento
El dato es importante porque permite separar dos cuestiones: la disponibilidad del edificio y la capacidad operativa de la institución.
Un CDI no funciona solamente por contar con salas, equipamiento y espacios adecuados. También requiere personal suficiente, profesionales especializados y una planificación que permita sostener las actividades de cuidado y estimulación.
Por eso, el próximo paso será observar cómo avanza la incorporación de los profesionales anunciados por Educación y cuál será la capacidad efectiva del centro para atender a las familias.
Primera infancia: una política que necesita continuidad
La Provincia busca presentar los CDI como parte de una política integral de cuidado y protección de las infancias.
La recorrida de Melella puso nuevamente el foco en el barrio Kaupén y en un espacio que acaba de comenzar su funcionamiento.
El desafío ahora será que la inversión realizada en infraestructura se traduzca en atención concreta y sostenida para las familias.
La incorporación de los profesionales pendientes, la continuidad de los equipos de trabajo y el acceso efectivo de niños y niñas serán algunos de los indicadores que permitirán evaluar el resultado de esta política más allá de la inauguración.
En materia de primera infancia, el edificio es apenas el comienzo: el verdadero resultado se mide en lo que ocurre dentro de él todos los días.