La liberación de millones de documentos vinculados al financiero Jeffrey Epstein provocó un terremoto político global. Un ex primer ministro noruego fue imputado, un asesor de Starmer renunció en Reino Unido y el secretario de Comercio de Trump enfrenta pedidos de dimisión.
La sombra de Jeffrey Epstein sigue sacudiendo los cimientos del poder global. La reciente desclasificación de millones de páginas de documentos judiciales, conocidos como los “Epstein Files”, ha desatado una crisis política de proporciones internacionales, forzando renuncias, imputaciones y un escrutinio creciente sobre figuras de la élite política y empresarial de ambos lados del Atlántico .
Lo que comenzó como una promesa de campaña del presidente Donald Trump se transformó en un vendaval que amenaza con derribar a funcionarios en funciones y exprimeros ministros. A continuación, el detalle del impacto país por país.
Noruega: allanamiento e imputación a un ex primer ministro
El avance judicial más significativo hasta el momento se produjo en Noruega. La policía confirmó que el ex primer ministro Thorbjørn Jagland fue imputado por “corrupción grave” en relación con sus vínculos con Epstein. Jagland, quien también presidió el Comité Nobel noruego, fue interrogado esta semana y su domicilio fue allanado por las autoridades que investigan presuntos hechos de corrupción agravada .
En el mismo expediente fue interrogada la diplomática Mona Juul, figura clave en los Acuerdos de Oslo, quien ya presentó su renuncia como embajadora en Jordania tras las revelaciones sobre su contacto con Epstein . Jagland, por su parte, declaró que espera colaborar para “aclarar la situación” y negó haber cometido delitos . Como consecuencia directa, el Comité Nobel anunció una revisión de sus archivos y prometió mayor transparencia .
Estados Unidos: Trump en la mira y presiones sobre su gabinete
En el plano político estadounidense, el huracán golpea de lleno a la administración Trump. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, enfrenta pedidos de renuncia luego de que salieran a la luz correos de 2012 en los que planeaba visitar la isla privada de Epstein junto a su familia . Durante una audiencia en el Senado, Lutnick admitió haber almorzado en la isla, pero negó tener una relación con el financiista: “No tuve nada que ver con esa persona”, declaró . A pesar de las críticas bipartidarias, la Casa Blanca confirmó que Trump “apoya plenamente” a Lutnick .
El nombre del presidente Donald Trump aparece en múltiples ocasiones en la nueva tanda de documentos. Según un análisis de la cadena CNN, su nombre figura más de mil veces en los archivos . Entre los documentos más destacados, surge el resumen de una entrevista del FBI de 2019 con el exjefe de policía de Palm Beach, donde se describe una llamada de Trump en 2006 agradeciendo que detuvieran a Epstein .
Frente a la nueva publicación, Trump pidió “dejar el tema atrás y seguir adelante”, considerando que se trata de un asunto del pasado . Sin embargo, sectores de ambos partidos, incluida la excongresista Marjorie Taylor Greene, criticaron al presidente por calificar los archivos como un “engaño” y luchar contra su liberación .
Reino Unido: renuncias y pesquisa penal
En el Reino Unido, las revelaciones tuvieron consecuencias políticas directas. El dirigente laborista Peter Mandelson renunció al Partido Laborista y a su banca en la Cámara de los Lores tras la difusión de comunicaciones que lo vinculaban con Epstein . Más grave aún, la Policía Metropolitana de Londres confirmó que se ha iniciado una investigación penal por presunta mala conducta en el cargo, luego de que los archivos sugirieran que Mandelson, cuando era ministro de Comercio, pasó información sensible del mercado a Epstein durante la crisis financiera de 2008 .
El primer ministro Keir Starmer, quien ya había apartado a Mandelson del cargo de embajador en EE.UU., calificó los hechos como una “vergüenza” y afirmó que el exministro “defraudó a su país” . Además, el escándalo provocó la renuncia de Morgan McSweeney, jefe de gabinete de Starmer, por la controversia en torno al nombramiento de Mandelson .
El efecto dominó: finanzas, deporte y la Corte Penal
El impacto también alcanzó al mundo corporativo y más allá. En Dubái, la empresa portuaria DP World anunció el reemplazo de su CEO tras la difusión de comunicaciones que lo vinculaban con Epstein. En Estados Unidos, el abogado Brad Karp dejó la presidencia del estudio jurídico Paul Weiss .
En Francia, el exministro de Cultura Jack Lang renunció a la presidencia del Instituto del Mundo Árabe, luego de que su nombre apareciera más de 600 veces en los archivos, según reportó CGTN .
Incluso el príncipe Andrés, hermano del rey Carlos III, reapareció en los titulares tras la publicación de correos donde invitaba a Epstein al Palacio de Buckingham, aunque niega rotundamente haber cometido delitos .
El debate de fondo: justicia selectiva y secretos a medias
A pesar de la magnitud de las revelaciones, el Departamento de Justicia de EE.UU. afirmó que no espera presentar nuevos cargos basados en estos documentos, argumentando que las pruebas no son suficientes para procesar a más personas . Esta postura ha generado fuertes críticas.
Los congresistas que impulsaron la ley de transparencia, como el republicano Thomas Massie y el demócrata Ro Khanna, denunciaron que al menos seis nombres de hombres poderosos fueron redactados sin justificación legal clara, y que millones de páginas aún permanecen ocultas .
“Esto no es solo el acto aislado de un hombre, sino un síntoma de un aparato sistémico de privilegio de las élites”, declaró Zhang Tengjun, subdirector del Instituto de Estudios Estadounidenses de China, en un análisis publicado por CGTN .
Mientras las víctimas claman por justicia y los congresistas exigen respuestas, una pregunta resuena en ambos lados del Atlántico: ¿hasta dónde llegará realmente la transparencia?