Caída récord de la recaudación en febrero: 9,5% de baja real y siete meses en rojo que ponen en jaque el superávit de Milei

Por séptimo mes consecutivo, los ingresos fiscales caen por debajo de la inflación. El Gobierno enfrenta la disyuntiva de profundizar el ajuste o resignar el equilibrio fiscal, en medio de la preocupación de las provincias por la coparticipación.


La recaudación tributaria volvió a encender todas las alarmas en el oficialismo. Durante febrero, los ingresos del Estado Nacional sufrieron una caída real del 9,5% en comparación con el mismo mes del año anterior, marcando así el séptimo mes consecutivo en retroceso . Desde julio de 2025, la inflación supera sistemáticamente el aumento nominal de la recaudación, un reflejo directo del enfriamiento de la actividad económica.

Según los datos oficiales procesados por ARCA (ex AFIP), la recaudación nominal alcanzó los $16,23 billones, lo que representa un aumento del 20,1% interanual, muy por debajo del 32,4% que marcó la inflación en el período . Este escenario, aunque previsible por la caída del consumo y la producción, pone una presión inesperada sobre el principal caballito de batalla del gobierno de Javier Milei: el superávit fiscal.

El motor de la caída: consumo y comercio exterior

El análisis por tributos revela un diagnóstico complejo. El IVA, termómetro por excelencia del consumo masivo, mostró una contracción real del 3,2% . Más preocupante aún resulta el desempeño del IVA aduanero, que explica parte de esta merma debido a la eliminación de la suspensión de los certificados de exclusión, una medida que facilitó el ingreso de importaciones .

Sin embargo, los mayores desplomes se registraron en los tributos vinculados al comercio exterior. Los Derechos de Exportación se hundieron casi un 40% real, impactados por la reducción de alícuotas al agro (soja, trigo y maíz) y por los conflictos gremiales que afectaron la liquidación de divisas en el sector agroexportador . Le siguieron los Derechos de Importación (-26,7%) y los Impuestos Internos (-16,5%) .

La encrucijada del ajuste: “El Gobierno ya agotó el margen”

Con los ingresos en caída libre, sostener el equilibrio fiscal que Milei ratificó para 2026 se vuelve una ecuación cada vez más compleja. La consultora Invecq estima que, para cumplir con la meta del superávit financiero (0,1% del PBI) sin resignar la baja de impuestos ya anunciada, el Gobierno necesitaría un ajuste adicional del gasto cercano al 0,8% del PBI .

Pero, ¿de dónde recortar? El economista Hernán Letcher, director del CEPA, es tajante en su análisis:

“El Gobierno ya agotó buena parte del margen de ajuste. Puede recortar subsidios, pero eso impacta en la inflación. El congelamiento del bono a los jubilados aporta poco. Y no parece viable modificar el ancla salarial” .

La disyuntiva es clara: cualquier nuevo recorte profundizaría la recesión, lo que a su vez golpearía aún más la recaudación, generando un círculo vicioso. El informe del IARAF coincide en que la caída de los ingresos es estructural y no coyuntural, impulsada por la combinación de menor actividad y decisiones de política tributaria .

El interior en alerta: menos coparticipación

El impacto de esta crisis no se limita a las arcas nacionales. Al caer la recaudación de impuestos coparticipables como el IVA y Ganancias, las provincias también sienten el golpe. En febrero, las transferencias automáticas a los distritos cayeron un 7,4% real, profundizando el malestar de los gobernadores .

En distritos más pequeños o con economías frágiles, como el departamento mendocino de Lavalle, la situación es crítica. Menos fondos implican menos capacidad para sostener servicios básicos, mantenimiento de caminos rurales y asistencia social . “Todo va en el sentido de contraer. Nada en el sentido de expandir”, resumen en voz baja desde las provincias, anticipando un año electoral con recursos cada vez más escasos.

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