El Municipio participó de la Comisión Consultiva que puso en marcha la actualización del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos de Tierra del Fuego, con un planteo para ampliar la participación de vecinos, organizaciones y sectores vinculados al territorio.
Ushuaia participó del inicio del proceso de actualización del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN) de Tierra del Fuego, durante una nueva reunión de la Comisión Consultiva de Bosques Nativos provincial. El encuentro reunió a representantes de los tres municipios, organismos estatales, instituciones académicas y científicas, organizaciones ambientales, pueblos originarios y distintos actores vinculados al territorio.
La Municipalidad capitalina intervino a través de equipos técnicos de la Secretaría de Hábitat y Ordenamiento Territorial y contó además con la participación del secretario de Políticas Ambientales, Culturales y Educativas, David Ferreyra.
El proceso abre una discusión relevante para Tierra del Fuego: cómo ordenar y proteger los bosques nativos en un territorio donde conviven necesidades de conservación ambiental, actividades productivas, urbanización, recreación y familias que habitan permanentemente en áreas boscosas.
Un proceso que busca ampliar la participación
Uno de los principales planteos realizados por el Municipio fue que la actualización del OTBN no quede limitada a organismos públicos y especialistas.
La secretaria de Hábitat y Ordenamiento Territorial, Lorena Henriques Sanches, sostuvo que resulta necesario incorporar a quienes tienen una relación cotidiana con los ambientes boscosos.
La funcionaria mencionó especialmente a familias que viven en estas áreas, clubes, organizaciones, senderistas, vecinos y otros sectores que utilizan o conocen directamente esos espacios.
“Actualizar el ordenamiento representa una oportunidad para revisar la manera en que pensamos y planificamos el territorio, superando una lógica exclusivamente técnica o institucional e incorporando el conocimiento, las experiencias y las distintas formas de habitar y utilizar estos espacios”, sostuvo Henriques Sanches.
El planteo introduce una cuestión central: el ordenamiento territorial no solamente define qué sectores deben conservarse, sino que también establece criterios sobre cómo se puede utilizar y planificar el territorio.
La propuesta: construir antes que imponer
Desde el Municipio plantearon que la discusión debería comenzar con la generación de información técnica y territorial, para luego avanzar hacia una propuesta construida entre los distintos sectores.
“El objetivo no debe ser elaborar previamente una propuesta cerrada para luego ponerla a consideración de la comunidad, sino generar los insumos técnicos y territoriales necesarios para que esa propuesta pueda construirse desde el comienzo entre todos los actores involucrados”, afirmó la funcionaria.
La Comisión Consultiva reunió a representantes de los tres municipios fueguinos, organismos de los poderes Ejecutivo y Legislativo, instituciones científicas, universidades, INTA, organizaciones no gubernamentales, representantes de pueblos originarios y vecinos, entre otros participantes.
El contexto nacional agrega presión al debate
La actualización del ordenamiento se produce además en un escenario nacional que genera preocupación entre sectores vinculados a la conservación ambiental.
Según los datos mencionados por el Municipio, los recursos previstos para 2026 destinados a Bosques Nativos caerían casi un 68% en términos reales respecto de 2023, mientras que los fondos destinados al Manejo del Fuego registrarían una reducción superior al 69%.
La nota municipal también señala cambios y debates a nivel nacional relacionados con la Ley de Glaciares y con las normas vinculadas al Manejo del Fuego y Tierras Rurales.
En ese escenario, la discusión provincial sobre los bosques adquiere una dimensión que excede la cuestión estrictamente ambiental: también involucra planificación territorial, prevención de incendios, crecimiento urbano y el uso que distintos sectores hacen de los espacios naturales.
“Frente a este escenario, la participación del Municipio y el compromiso de todos los actores resultan fundamentales para proteger nuestros bosques, nuestros recursos y nuestro territorio”, afirmó Henriques Sanches.
Protección ambiental y realidad territorial
El desafío será encontrar un equilibrio entre la conservación de los bosques nativos y las diferentes realidades existentes sobre el territorio fueguino.
La funcionaria remarcó que la protección ambiental debe contemplar también las características sociales y territoriales de quienes viven y desarrollan actividades en esos espacios.
“La protección de nuestros bosques y sus valores ambientales constituye un objetivo central, pero esa protección también requiere comprender la complejidad del territorio, las distintas realidades que conviven en él y la relación cotidiana que miles de vecinos y vecinas mantienen con estos ambientes”, sostuvo.
Qué viene ahora
La Municipalidad anticipó que continuará participando durante las distintas etapas del proceso, aportando información, cartografía y el trabajo de sus equipos técnicos.
La actualización del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos recién comienza. El punto clave hacia adelante será determinar cómo se traducirá esa participación en criterios concretos de planificación y qué sectores quedarán incluidos en las distintas categorías de protección.
Para Tierra del Fuego, el debate no es menor: se trata de definir cómo proteger uno de sus principales patrimonios naturales sin perder de vista que el bosque también forma parte de un territorio habitado y utilizado diariamente.