Báez, la Ruta 3 y una operación que ignora las competencias

El reclamo por un accidente en la RN3 y las cubiertas de un vehículo de alquiler es válido. Pero señalar a un concejal como único responsable omite quién controla realmente la ruta: Gendarmería, ANSV, Policía y Vialidad.


Después del accidente ocurrido sobre la Ruta Nacional Nº 3 y del reclamo de Daniel Báez respecto de las cubiertas de un vehículo de alquiler, aparece una discusión que merece ser aclarada. No por el fondo del planteo, que puede ser legítimo, sino por la forma en que se construye el señalamiento político.

Báez sostiene que los vehículos de alquiler deberían circular en invierno con las cuatro ruedas preparadas para nieve y hielo y cuestiona que, según su denuncia, el vehículo accidentado contara solamente con dos cubiertas con clavos.

El planteo puede ser discutido y merece ser escuchado. Pero hay una pregunta fundamental que el propio Báez parece omitir: ¿quién controla la Ruta Nacional Nº 3?

Una ruta nacional no se controla desde el Concejo

La RN3 es una ruta nacional. Su control no depende exclusivamente del Concejo Deliberante de Ushuaia ni de un concejal en particular.

La legislación nacional establece funciones de prevención y control del tránsito en las rutas nacionales a organismos como Gendarmería Nacional y la Agencia Nacional de Seguridad Vial, mientras que en Tierra del Fuego también intervienen organismos provinciales, Policía Provincial y Vialidad Nacional, según sus respectivas competencias.

De hecho, la propia Policía de Tierra del Fuego informa que su jurisdicción rural incluye la Ruta Nacional Nº 3 desde el ingreso a Ushuaia hasta el Paso Garibaldi.

Entonces, si se habla específicamente de controlar quién entra o sale por la Ruta 3, verificar las condiciones de circulación, detener vehículos o realizar controles preventivos sobre esa ruta, la pregunta no debería dirigirse únicamente a un concejal.

La operación política de buscar un culpable local

Acá es donde el reclamo de Báez deja de ser una advertencia de seguridad vial para convertirse en una operación política.

Al concentrar el señalamiento en un concejal y en el Concejo Deliberante, se genera un relato de “culpable político” que puede servir para desgastar a un actor local, pero que no resuelve el problema de fondo.

Es cierto que la Municipalidad de Ushuaia tiene competencia en materia de seguridad vial dentro de la ciudad. La Ordenanza 3771 establece el uso obligatorio de cubiertas de invierno y el Municipio realiza controles para verificar su cumplimiento.

Pero si el accidente ocurrió sobre la Ruta Nacional Nº 3, fuera del ejido urbano, no parece suficiente apuntar exclusivamente contra un concejal.

Las preguntas que Báez no hace

Si el objetivo fuera realmente mejorar la seguridad vial, el reclamo debería incluir preguntas más amplias:

  • ¿Qué controles se realizan en el acceso a Ushuaia?
  • ¿Qué organismo está verificando las condiciones de los vehículos que ingresan o salen por la RN3?
  • ¿Se controla el uso de cubiertas de invierno en rutas nacionales?
  • ¿Se verifica especialmente a los vehículos de alquiler?
  • ¿Qué función cumple el puesto policial ubicado en el acceso a la ciudad?
  • ¿Existe coordinación entre Policía Provincial, Gendarmería, Seguridad Vial, Vialidad Nacional y Municipio?

Porque una cosa es legislar, otra es habilitar, otra es controlar dentro del ejido municipal y otra muy distinta es ejercer el control operativo sobre una Ruta Nacional.

Una denuncia válida, un señalamiento incorrecto

Una advertencia puede ser válida. Un reclamo puede ser legítimo. Pero también hay que señalar correctamente al responsable.

Porque en seguridad vial, antes de buscar un culpable político, hay que determinar qué organismo tenía la responsabilidad concreta de controlar ese vehículo y esa ruta en ese momento.

Cuando se simplifica un problema complejo y se pone el foco en una figura local, se hace operación política. Se genera un relato de “culpable” que sirve para desgastar, pero no resuelve el problema de fondo.

La seguridad vial no se mejora con operaciones. Se mejora con controles efectivos, coordinación entre fuerzas y organismos, y responsabilidad clara de cada institución.

La Ruta 3 no es una calle municipal. Y su control tampoco depende de un solo concejal.

Editorial | Redacción Paralelo/54

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