El país fue uno de los tres únicos junto a Estados Unidos e Israel en rechazar la resolución que califica la trata transatlántica como delito imprescriptible y exige reparaciones históricas.
Naciones Unidas. En una votación que aisló diplomáticamente al gobierno de Javier Milei, Argentina fue uno de los tres únicos países del mundo que votaron en contra de la resolución histórica de la Asamblea General de las Naciones Unidas que califica la trata transatlántica de esclavos y la esclavitud racializada de africanos como “el crimen de lesa humanidad más grave” de la historia.
La iniciativa, impulsada por una coalición de 60 países africanos, caribeños y latinoamericanos, obtuvo 123 votos a favor, 52 abstenciones y apenas tres votos en contra: los de Argentina, Estados Unidos e Israel. El respaldo mayoritario contrastó con el aislamiento de la delegación argentina, que se ubicó junto a las dos potencias disidentes en un tema de consenso histórico sobre derechos humanos y justicia reparadora.
El texto aprobado sostiene que el sistema de explotación, vigente durante más de cuatro siglos, constituye “la injusticia más inhumana y duradera contra la humanidad” por su magnitud, brutalidad y por haber establecido “el primer régimen mundial que codificó a los seres humanos y a sus descendientes como propiedad hereditaria, enajenable y perpetua”.
Imprescriptibilidad y reparaciones
En un punto clave, la Asamblea General reafirma que “los delitos relacionados con la trata de africanos esclavizados y la esclavitud racializada de africanos no están sujetos a prescripción”. La resolución subraya que los Estados son responsables de los hechos internacionalmente ilícitos y tienen la obligación de reparar íntegramente el perjuicio causado.
Por ello, exhorta a los países miembros a entablar “un diálogo inclusivo y de buena fe en materia de justicia reparadora”, que incluya disculpas formales, medidas de restitución, indemnizaciones, garantías de no repetición y modificaciones legislativas para combatir el racismo sistémico.

Restitución de bienes culturales
En un gesto de alcance concreto, la resolución pide “la restitución inmediata, sin trabas y sin costo alguno de los bienes culturales, objetos de arte, monumentos, piezas de museo, artefactos, manuscritos y documentos, así como de los archivos nacionales que tengan valor espiritual, histórico y cultural” para los países de origen.
La votación se produce en el marco del Segundo Decenio Internacional de los Afrodescendientes (2025-2034) y a pocos meses del centenario de la Convención para la Supresión de la Trata de Esclavos y la Esclavitud (1926).
Hasta el cierre de esta edición, la Cancillería argentina no emitió un comunicado oficial explicando los fundamentos del voto negativo, que marca un quiebre con la tradición diplomática del país en materia de derechos humanos y memoria histórica.