Brasil irá a balotaje entre Lula y Flávio Bolsonaro

Flávio Bolsonaro obtuvo 47,08% y Luiz Inácio Lula da Silva alcanzó 45,1% en la primera vuelta presidencial. Ninguno superó el 50% y Brasil definirá la Presidencia en una segunda vuelta el 25 de octubre.


Brasil irá a una segunda vuelta presidencial el próximo 25 de octubre, luego de que Flávio Bolsonaro obtuviera el 47,08% de los votos y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva alcanzara el 45,1% en la primera vuelta.

Con ninguno de los dos candidatos por encima del 50% de los sufragios, la elección quedó abierta para el balotaje. El resultado marca una nueva contienda polarizada entre el espacio liderado por Lula y la fuerza de derecha vinculada a la familia Bolsonaro.

Los datos difundidos corresponden a un escrutinio con la casi totalidad de los votos contabilizados. La autoridad electoral brasileña deberá formalizar los resultados definitivos.

Una diferencia de poco más de dos puntos

Flávio Bolsonaro finalizó la primera vuelta con una ventaja de poco más de dos puntos porcentuales sobre Lula. El candidato de extrema derecha reunió 47,08% de los votos, mientras que el actual mandatario llegó al 45,1%.

Los otros once candidatos que participaron de la elección no superaron el 3% de los sufragios, lo que confirma el carácter marcadamente bipolar de la contienda presidencial.

La segunda vuelta definirá si Lula logra continuar al frente del Ejecutivo brasileño o si el bolsonarismo vuelve al poder de la mano de Flávio, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión por un intento de golpe de Estado, según consignó Tiempo Argentino.

Participación y datos de la jornada

Brasil cuenta con un padrón cercano a los 160 millones de personas habilitadas para votar. La participación en la primera vuelta fue de 79,08%, de acuerdo con los datos difundidos tras el cierre de los comicios.

Los votos en blanco representaron el 1,8% del total, mientras que los sufragios nulos alcanzaron el 2,77%.

Antes de que se conocieran los primeros datos del escrutinio, Lula había afirmado que Brasil definía un “proyecto de país entre la democracia y el atraso”. También señaló que el resultado debía ser respetado una vez abiertas las urnas.

La jornada se desarrolló en medio de una fuerte polarización y con atención sobre el escrutinio, debido a que las primeras estimaciones ya anticipaban una competencia ajustada entre los dos principales candidatos.

El escenario hacia el 25 de octubre

El balotaje pondrá en disputa dos modelos políticos y económicos. Lula buscará retener los votos que lo llevaron al segundo lugar y ampliar su apoyo hacia sectores que acompañaron a candidaturas menores. Flávio Bolsonaro intentará consolidar la ventaja lograda en la primera vuelta y captar parte de los electores que no eligieron a los dos espacios principales.

La diferencia de poco más de dos puntos deja un escenario abierto. La elección se definirá en las próximas tres semanas, con las campañas concentradas en los estados más competitivos y en el voto de quienes no acompañaron a ninguno de los dos finalistas en la primera vuelta.

El resultado de Brasil tiene impacto regional por el peso político y económico del país, la principal economía de América Latina. La definición presidencial también será seguida de cerca por gobiernos, mercados y organismos internacionales.

Más leídas