El gobernador Gustavo Melella expresó su preocupación por el fallo de la Corte Suprema que dejó sin vigencia los límites a la compra de tierras por extranjeros. Sostuvo que el territorio, los recursos y la soberanía deben estar por encima de intereses económicos.
El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, expresó su preocupación por el alcance del fallo de la Corte Suprema de Justicia que dejó vigente la derogación de los límites a la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros.
A través de sus redes sociales, el mandatario provincial sostuvo que la tierra “no es solamente un bien económico” y vinculó la decisión judicial con la defensa del territorio, los recursos naturales, la soberanía argentina y el futuro de las próximas generaciones.
“Nos preocupa profundamente el alcance del fallo de la Corte Suprema que deja sin vigencia los límites a la adquisición de tierras por parte de extranjeros”, señaló Melella.
La declaración se produce luego de que la Corte Suprema revocara un fallo que había declarado inconstitucional el artículo 154 del DNU 70/23, mediante el cual el Gobierno nacional derogó la Ley 26.737 de Tierras Rurales.
El fallo y sus efectos
La Ley de Tierras establecía límites a la propiedad, posesión o tenencia de tierras rurales por parte de extranjeros. Entre sus principales disposiciones, fijaba un tope del 15% para la titularidad extranjera de tierras rurales a nivel nacional, provincial y municipal.
La norma también contemplaba mecanismos de registro y control sobre esas operaciones. Con la vigencia de la derogación incluida en el DNU 70/23, esos límites y herramientas dejaron de regir.
La Corte Suprema no resolvió el planteo de fondo sobre la constitucionalidad de la derogación. El máximo tribunal rechazó la acción promovida por el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas de La Plata (CECIM) al considerar que la organización no tenía legitimación para impulsar la demanda.
Sin embargo, la consecuencia práctica del fallo es que la derogación de la Ley de Tierras continúa vigente.
“Territorio, recursos y soberanía”
Melella planteó que el debate no puede reducirse a una cuestión económica o inmobiliaria. “La tierra no es solamente un bien económico. Es territorio, recursos naturales, soberanía y futuro”, afirmó.
Desde Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, el gobernador sostuvo que la protección del territorio nacional debe estar por encima de cualquier interés particular.
“Desde Tierra del Fuego creemos que la protección del territorio nacional debe estar por encima de cualquier interés. Defender nuestra tierra es también defender la soberanía argentina y el patrimonio de las próximas generaciones”, expresó.
La provincia tiene una condición geográfica estratégica por su proyección hacia el Atlántico Sur, la Antártida y las Islas Malvinas. En ese contexto, el gobernador vinculó la protección territorial con la defensa de recursos naturales y la capacidad del Estado argentino para decidir sobre sus espacios estratégicos.
Inversión y límites territoriales
El mandatario provincial afirmó que Tierra del Fuego busca generar inversiones, desarrollo y oportunidades, pero marcó que esos objetivos no deben implicar la pérdida de control sobre el territorio.
“Tenemos el compromiso de trabajar entre todos para generar inversiones, desarrollo y oportunidades, pero sin vender ni poner en riesgo nuestro territorio”, señaló.
Melella añadió que atraer inversiones no puede significar resignar la defensa territorial. El texto de su publicación quedó interrumpido en la red social luego de esa frase, por lo que no se difundió la continuación del mensaje.
La posición del gobernador se suma a las críticas surgidas desde sectores políticos, organizaciones de excombatientes y referentes vinculados a la defensa de la soberanía tras la decisión de la Corte Suprema.
Un debate que continúa
El fallo volvió a abrir el debate sobre la venta de tierras rurales a extranjeros, el alcance de los decretos de necesidad y urgencia y la capacidad de las organizaciones sociales para cuestionar judicialmente decisiones de impacto territorial.
Para Tierra del Fuego, la discusión adquiere una dimensión particular por su condición de provincia austral, fronteriza y vinculada institucionalmente con la cuestión Malvinas y el Atlántico Sur.
La postura expresada por Melella plantea que el desarrollo económico debe ir acompañado de mecanismos de control, protección de recursos y resguardo del territorio nacional.