A cuatro años del atentado, la querella y sectores peronistas denuncian que no hubo condena para autores intelectuales y que se perdieron pruebas clave. La causa sigue en Casación.
A cuatro años del intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner, ocurrido el 1 de septiembre de 2022 frente a su casa en Buenos Aires, la querella de la exmandataria y sectores afines al peronismo denuncian que el caso “sigue impune” para los autores intelectuales.
Si bien hubo condenas para los autores materiales del ataque, la denominada “Banda de los Copitos”, ningún supuesto financista o ideólogo fue llevado a juicio oral ni condenado. Para la querella, eso representa un vacío de justicia en una causa que consideran clave para la democracia.
Este martes, al cumplirse el aniversario, diversas agrupaciones políticas firmaron un documento en el que criticaron el expediente judicial y hablaron de “impunidad” institucional y persecución política.
Qué se juzgó y qué quedó fuera
El juicio oral por el atentado concluyó con sentencias para los integrantes del grupo que ejecutó el ataque. Sin embargo, las líneas de investigación que apuntaban a posibles autores intelectuales no avanzaron hacia el juicio.
La jueza de la causa, María Eugenia Capuchetti, archivó la investigación sobre el diputado Gerardo Milman al considerar que no había evidencias sólidas que lo vincularan con el ataque. Esa decisión fue duramente cuestionada por el kirchnerismo, que sostiene que se dejó de lado una pista relevante.
Pruebas borradas y líneas de investigación cerradas
Entre las irregularidades denunciadas por la querella y por dirigentes oficialistas se encuentran:
- El formateo del teléfono celular del atacante, Fernando Sabag Montiel, en las primeras horas posteriores al atentado, mientras estaba bajo custodia judicial. Según las denuncias, el equipo apareció “reseteado de fábrica”, con pérdida de información clave sobre comunicaciones.
- El borrado de datos en celulares de secretarias del diputado Gerardo Milman, en el marco de la llamada “Pista Milman”. La querella sostiene que esas secretarias declararon luego de que sus dispositivos fueran manipulados, presuntamente en oficinas vinculadas al entorno de la actual ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
- El archivo de líneas de investigación que podrían haber permitido avanzar sobre supuestos financistas e ideólogos. Para la querella, eso dejó el caso limitado a los autores materiales y sin respuesta para la pregunta central: quién ordenó, financió o impulsó el ataque.
La causa en Casación y la agravante de femicidio
La causa sigue abierta en la Cámara Nacional de Casación Penal, donde se discuten recursos de las defensas y de la querella. Uno de los puntos en debate es si se aplica o no la agravante de femicidio en la calificación del delito, una discusión con fuerte impacto político y simbólico.
Hasta el momento, no hay ningún autor intelectual condenado ni procesado en esta causa. Para los sectores que reclamaron este martes, eso confirma que el intento de magnicidio “sigue impune” en su dimensión política.
Reclamos en el cuarto aniversario
En el aniversario del 1 de septiembre, distintas agrupaciones volvieron a exigir justicia completa y advirtieron que “la democracia no admite la eliminación del adversario”. El documento firmado por varios espacios critica el manejo judicial del caso y lo presenta como un ejemplo de impunidad que afecta al sistema democrático.
Al mismo tiempo, hubo convocatorias y muestras de fuerza en las que se reclamó avanzar sobre los autores intelectuales del atentado contra Cristina Fernández de Kirchner.
Qué falta definir
Los puntos abiertos más relevantes son:
- La resolución de los recursos en Casación, incluida la discusión por la agravante de femicidio.
- La posibilidad de que se reabran o profundicen líneas de investigación sobre financistas e ideólogos, algo que la querella reclama desde hace años.
- El impacto político de un fallo que puede ser leído como un cierre definitivo del caso o como una confirmación de la impunidad denunciada por el kirchnerismo.
Por ahora, la causa sigue en la esfera penal sin nuevas imputaciones contra autores intelectuales. El aniversario del atentado volvió a poner el foco en la denuncia de que el intento de magnicidio contra Cristina Kirchner “sigue impune”.