Tierra del Fuego licitará tres áreas petroleras

La Provincia puso en marcha una transición para garantizar la producción en Angostura, Las Violetas y Río Cullen tras el final de la concesión de la UTE integrada por Roch, Secra, Crownpoint Energía y DPG.



Tierra del Fuego avanza hacia una nueva etapa en la explotación de sus recursos hidrocarburíferos. La Provincia puso en marcha un esquema de transición para garantizar la continuidad de la producción en las áreas Angostura, Las Violetas y Río Cullen, luego de la finalización de la concesión que estaba en manos de una UTE integrada por Roch S.A., Secra, Crownpoint Energía S.A. y DPG.

La empresa concesionaria no solicitó una prórroga, por lo que el Gobierno provincial decidió avanzar hacia una nueva licitación para definir al próximo concesionario y operador de estas áreas.

Según informó el Ejecutivo fueguino, se trata de la primera vez que una concesión petrolera de la provincia llega a su finalización sin una nueva extensión contractual y con un proceso licitatorio destinado a seleccionar al próximo operador.


Producción petrolera sin interrupciones

El principal objetivo de la transición es evitar que el cierre de la concesión genere una paralización de la actividad.

Durante este período, Roch continuará operando por cuenta y orden de la Provincia, hasta que se concrete la adjudicación e ingreso del nuevo concesionario.
La decisión apunta a mantener en funcionamiento las instalaciones y garantizar las tareas necesarias para sostener la producción de hidrocarburos.

El impacto no es solamente energético. La actividad representa una fuente de ingresos para las arcas provinciales y tiene incidencia directa sobre las familias vinculadas al yacimiento.


Qué pasará con los trabajadores

El esquema también contempla la situación laboral.
La UTE que finaliza su concesión deberá afrontar las indemnizaciones correspondientes por el cierre del vínculo contractual. Paralelamente, los trabajadores serán convocados para continuar desempeñándose para Roch durante el período de transición.

De acuerdo con la información oficial, alrededor de 50 familias dependen directamente de esta actividad.

La continuidad de los trabajadores también permite conservar durante esta etapa el conocimiento y la experiencia acumulados en las operaciones, un factor relevante para evitar problemas durante el traspaso.

La Provincia incorporará activos por más de USD 4 millones

El cierre de la concesión también tendrá un impacto patrimonial para Tierra del Fuego.

Como parte del proceso, la Provincia recibirá las instalaciones fijas incorporadas durante los años de explotación, entre ellas infraestructura, baterías, plantas de procesamiento y otros elementos necesarios para la operación.

Además, como compensación de obligaciones pendientes, se incorporarán vehículos, bienes y materiales existentes en los almacenes utilizados para la explotación.

El valor conjunto de estos activos supera los USD 4 millones, según la información proporcionada por el Gobierno provincial.

Estos recursos permitirán contar con vehículos, repuestos y materiales que pueden resultar necesarios para sostener la actividad durante la etapa de transición.

Una nueva licitación abre otro escenario hidrocarburífero

La finalización de la concesión plantea ahora un desafío de mayor alcance: definir las condiciones de la próxima licitación.

El Gobierno provincial sostiene que este proceso permite fortalecer el rol del Estado en la administración de los recursos hidrocarburíferos y evitar que la finalización de un contrato implique una caída de la producción.

La nueva adjudicación será determinante para conocer quién asumirá la operación de Angostura, Las Violetas y Río Cullen y bajo qué condiciones se desarrollará la explotación durante los próximos años.

También será clave seguir el proceso licitatorio para conocer los compromisos de inversión, las condiciones económicas, las obligaciones laborales y ambientales y el impacto que tendrá el nuevo esquema sobre los ingresos provinciales.

El próximo paso

Con la transición en marcha, el desafío inmediato será mantener la producción mientras se prepara y concreta la nueva licitación.

La Provincia busca así evitar un vacío operativo y, al mismo tiempo, aprovechar el cierre de la concesión para redefinir las condiciones de explotación de tres áreas estratégicas.

Más allá de la continuidad inmediata, el verdadero punto de atención estará ahora en cómo se diseñará la licitación y qué condiciones deberá cumplir el próximo concesionario.

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