Trata de personas: más de 300 fueron capacitados

Las jornadas realizadas en Río Grande y Ushuaia reunieron a funcionarios, fuerzas de seguridad, Justicia, equipos interdisciplinarios y vecinos para fortalecer la prevención, detección y asistencia frente a nuevas formas de captación.


Más de 300 personas participaron de las jornadas de capacitación sobre trata de personas realizadas en Río Grande y Ushuaia, una iniciativa impulsada por el Gobierno de Tierra del Fuego que reunió a representantes del Estado provincial y municipal, fuerzas de seguridad, Justicia, equipos interdisciplinarios, organizaciones y vecinos.

La propuesta estuvo centrada en las nuevas modalidades de captación, la asistencia y la protección integral de las víctimas, con el objetivo de mejorar las herramientas disponibles para detectar posibles situaciones de trata y fortalecer la articulación entre los organismos que intervienen frente a este delito.

La actividad también incluyó una reunión de trabajo entre la vicegobernadora Mónica Urquiza, la ministra de Bienestar Ciudadano y Justicia, Lucía Rossi, y Verónica Toller, directora operativa del Comité Ejecutivo para la Lucha contra la Trata y Explotación de Personas y para la Protección y Asistencia a las Víctimas.

Una problemática que requiere más actores

Uno de los principales ejes planteados durante las jornadas fue que la prevención de la trata de personas no puede quedar limitada a las fuerzas de seguridad o a los organismos judiciales.

La capacitación reunió a personal del Ejecutivo provincial y de la Municipalidad de Ushuaia, integrantes de la Policía Provincial y fuerzas federales, representantes de la Justicia provincial y federal, equipos técnicos, organizaciones y miembros de la comunidad.

Para Lucía Rossi, esta participación amplia resulta fundamental.

“La trata es una problemática que atraviesa a toda la comunidad y necesitamos que cada persona tenga información para poder detectar situaciones y contar con herramientas de prevención”.

La ministra también destacó el trabajo realizado por la Secretaría de Derechos Humanos e Igualdad y la articulación con la Justicia Federal para fortalecer los mecanismos de intervención y asistencia a las víctimas.

Nuevas formas de captación y prevención

Durante los encuentros se abordaron herramientas para identificar indicadores vinculados con posibles situaciones de trata, además de los circuitos de denuncia y las formas de intervención institucional.

La vicegobernadora Mónica Urquiza puso el foco especialmente en la prevención dentro de las escuelas y en los nuevos desafíos asociados al entorno digital.

“Para nosotros es fundamental trabajar en la prevención y poner el foco también en las escuelas, capacitando a docentes, niñas, niños y adolescentes”.

Urquiza también advirtió sobre problemáticas emergentes, entre ellas las apuestas en línea, y señaló que detrás de determinadas situaciones pueden existir redes vinculadas con la explotación.

El planteo abre un desafío concreto: la prevención debe adaptarse a las nuevas formas en que las redes de explotación pueden acercarse a potenciales víctimas.

La importancia de saber dónde denunciar

La secretaria de Derechos Humanos e Igualdad, Sonia Splausky, precisó que las dos jornadas reunieron a más de 300 participantes.

Según explicó, el intercambio permitió trabajar sobre indicadores, circuitos de denuncia y herramientas para actuar ante posibles casos.

“La prevención también implica estar atentos y saber dónde recurrir”.

En ese marco, durante las capacitaciones se difundió la Línea 145 y los mecanismos de denuncia ante la Fiscalía Federal.

La capacitación continuará en otros sectores

La formación fue declarada de interés provincial por la Legislatura, reconocimiento que fue entregado por el legislador Federico Sciurano.

El Gobierno provincial anticipó además que el trabajo continuará con nuevas capacitaciones dirigidas a clubes deportivos, equipos interdisciplinarios del Ejecutivo provincial y referentes de iglesias.

La continuidad de estas acciones apunta a ampliar la red de personas e instituciones capaces de reconocer señales de alerta y actuar ante posibles situaciones de trata.

El dato más significativo de estas jornadas, en definitiva, no es solamente la cantidad de participantes. Es que una problemática que suele desarrollarse en ámbitos ocultos requiere justamente lo contrario: más información, más prevención y más personas capaces de reconocer cuándo una situación puede estar poniendo en riesgo la libertad y los derechos de otra persona.

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