El riesgo país volvió a superar los 500 puntos

El indicador de JP Morgan llegó a 511 puntos y los activos argentinos volvieron a caer en Wall Street. El mercado combina un escenario internacional adverso con dudas sobre la economía y el rumbo político de cara a 2027.


El riesgo país argentino volvió a superar los 500 puntos básicos y alcanzó los 511 puntos, su nivel más alto desde mayo, en una jornada marcada por nuevas pérdidas de los bonos soberanos y de las acciones argentinas que cotizan en Wall Street. El dato expone un deterioro de la percepción de los inversores sobre los activos argentinos, en un contexto donde se combinan factores internacionales, dificultades económicas locales y una creciente incertidumbre política.

El indicador elaborado por JP Morgan avanzó 22 unidades, equivalente a una suba del 4,5%, durante la rueda del martes 18 de agosto. Los bonos argentinos en dólares llegaron a registrar pérdidas de hasta 1,7%.

La señal resulta particularmente relevante porque apenas unas semanas atrás el riesgo país se encontraba por debajo de los 500 puntos y el mercado había comenzado a especular con una eventual recuperación de la deuda argentina.

Bonos y acciones argentinas, nuevamente bajo presión

La caída no se limitó a los títulos de deuda.

El S&P Merval retrocedió 1,9%, mientras que medido en dólares perdió 2,6%. Entre las mayores bajas aparecieron Transener, Grupo Supervielle, Transportadora de Gas del Norte y Edenor.

En Wall Street, las acciones argentinas también tuvieron una jornada negativa. Según Ámbito, los ADRs llegaron a retroceder hasta 3,8%, con YPF entre las principales bajas, seguida por Banco Macro, Galicia, Supervielle y BBVA.

Tiempo Argentino registró, por su parte, caídas de hasta 5,5% en Corporación América, 3,8% en BBVA y 3,2% en Edenor.

¿Qué significa que suba el riesgo país?

En términos simples, el riesgo país funciona como una referencia del costo que el mercado exige a la Argentina para prestarle dinero respecto de la tasa considerada de referencia, asociada a los bonos del Tesoro estadounidense.

Cuando el indicador sube, significa que los inversores perciben un mayor riesgo y, por lo tanto, exigen una tasa más elevada para comprar deuda argentina.

Eso tiene una consecuencia concreta: si el Estado necesitara volver a financiarse en los mercados internacionales, debería pagar más caro por conseguir dólares.

Tiempo Argentino señaló que algunos bonos argentinos de mayor duración llegaron a ofrecer rendimientos de hasta 9,5% anual en dólares.

No todo se explica por el contexto internacional

Uno de los elementos que complejiza la lectura es que Argentina no está atravesando el movimiento de manera aislada.

El conflicto en Medio Oriente, el aumento del precio del petróleo y la suba de los rendimientos de los bonos estadounidenses están presionando sobre los mercados internacionales y particularmente sobre los activos considerados de mayor riesgo.

Pero los analistas consultados por ambos medios advierten que también existen factores propios de la economía argentina.

Rafael Di Giorno, director de Proficio Investment, resumió el escenario al señalar que el mercado combina “un frente externo y otro local”. También advirtió sobre la menor acumulación de reservas y la ausencia de noticias positivas que funcionen como impulso para los activos argentinos.

El dato sobre las reservas resulta particularmente sensible. Según Tiempo Argentino, el Banco Central compró apenas US$10 millones durante la jornada del martes, aproximadamente una décima parte del promedio diario del mes anterior.

El mercado empieza a mirar 2027

Hay otro componente que gana peso: la política.

Aunque las elecciones presidenciales de 2027 todavía están por delante, el mercado comenzó a incorporar escenarios vinculados con la posibilidad de que Javier Milei no consiga la reelección.

Tiempo Argentino citó un informe del Grupo Cohen según el cual las encuestas de julio muestran una reducción de la imagen presidencial y un escenario político más competitivo hacia 2027. Los analistas sostienen que esa incertidumbre comenzó a trasladarse a los precios de los activos argentinos.

La cuestión no implica afirmar que el mercado haya definido un resultado electoral. Lo que sí muestra es que los inversores comienzan a ponerle precio a escenarios políticos futuros, algo que puede aumentar la volatilidad financiera.

La paradoja: equilibrio fiscal, pero mayor desconfianza

El escenario también presenta una contradicción.

El Gobierno informó que julio terminó con superávit fiscal, después del resultado negativo registrado en junio. Según los datos difundidos por el ministro de Economía, Luis Caputo, el Sector Público Nacional registró en julio un superávit primario de $2,96 billones y un resultado financiero positivo de $244.897 millones.

Es decir, la administración puede exhibir una de sus principales banderas económicas —el equilibrio de las cuentas públicas— mientras el mercado, simultáneamente, exige mayores rendimientos para mantener deuda argentina.

Esto muestra que el equilibrio fiscal, por sí solo, no alcanza para convencer al mercado. También pesan la acumulación de reservas, la actividad económica, el empleo, los salarios, el escenario cambiario y, cada vez más, las expectativas políticas.

Una señal que el Gobierno deberá seguir de cerca

El regreso del riesgo país por encima de los 500 puntos no significa por sí mismo una crisis financiera. Pero sí constituye una señal de advertencia para el Gobierno, especialmente si la tendencia se sostiene.

La combinación de bonos debilitados, acciones argentinas en retroceso, dificultades para acumular reservas y mayores dudas políticas vuelve más costoso el acceso potencial al financiamiento externo.

El desafío para la administración de Milei será demostrar que el programa económico puede sostenerse no solamente desde el resultado fiscal, sino también desde la generación de dólares, la recuperación de la actividad y una reducción consistente del riesgo.

Por ahora, el mercado está diciendo algo bastante concreto: la Argentina volvió a pagar más por el riesgo que los inversores perciben sobre su futuro.

Más leídas